MICROCUENTOS MARY WARD
Cristian Alcócer Rodríguez Nº1, 5ºB
Fue la mujer que hizo nuestro colegio
Para saber hacer las cosas que son =
Aprender a estudiar y ha tambien a las personas necesitadas =
Niños con enfermedad de la cabeza etc
Ella a echo todo esto por nosotros para que tengamos una buena
educacion.
Mary Ward (1585 - 1645), fue una religiosa católica británica que fundó la congregación Instituto de la Bienaventurada Virgen María (IBVM), conocida en España como Madres Irlandesas o religiosas de Loreto.
Mary Ward vivió en el periodo de conflicto entre la iglesia católica y la iglesia anglicana donde los católicos británicos eran perseguidos. Influenciada por los Jesuitas y con el objetivo de romper la clausura que hasta entonces mantenían las congregaciones religiosas católicas femeninas, fundó el Instituto de la Bienaventurada Virgen María, conocido en España como Madres Irlandesas y en el Reino Unido como Loreto Sisters. Destacó por la visión del trabajo de la mujer en la iglesia en igualdad con los hombres, sus seguidoras lo expresan "trabajando por el Reino de Cristo con recursos que los varones "sabios y prudentes" no podían llegar a tolerar en mujeres evangelizadoras".[1]
El 19 de diciembre de 2009 fue declarada venerable por Benedicto XVI.[2]
Mary Ward nació en Mulwith cerca de Ripon, Condado de York (Inglaterra), el 23 de enero de 1585 bajo el reinado de Isabel I en el seno de una familia católica de la nobleza rural. Fue la hija mayor del matrimonio formado por Marmaduke y Úrsula Ward. Los enfrentamientos entre la iglesia católica y la anglicana, que llevaron a la persecución de los católicos en el Reino Unido marcaron su juventud e influyeron en su carácter. En 1589 su padre logró salvar a la familia de un incendio que arraso la casa familiar. El cambio de domicilio para evitar la represión por se católicos marcó los años de infancia de Mary Ward. De los cinco a los diez años vivió con sus abuelos maternos en su hacienda de Ploughland Hall cerca de la localidad de Welwick al este de Yorkshire.
En 1599, después de pasar un período con sus padres cuando volvió de Harewell donde había residido con una lejana pariente suya, Mary Ward se trasladó a Osgodby cerca de Selby a casa de Sir Ralph Babthorpe donde vivió unos 6 años. Rechazó varias propuestas de matrimonio, lo cual preocupaba a sus padres, y determinó que tenía vocación religiosa tomando la decisión de ingresar en un convento para lo cual debía salir del país ya que en la anglicana Inglaterra no había conventos católicos.[3]
Con 15 años de edad, ingreso en el convento de Clarisas en Saint-Omer (Francia) ciudad que habían escogido anteriormente los jesuitas ingleses para asentarse. Un año después fundaba cerca de Gravelinas una casa para los mujeres inglesas.
Con las Clarisas
Con 15 años de edad decide abandonar su país y dirigirse a la ciudad de Saint-Omer cerca de Calais, perteneciente entonces a los Países Bajos bajo dominio de español, hoy Francia. Allí se alojó en el Seminario de los jesuitas ingleses, los cuales se habían establecido en esa ciudad después de su expulsión de Inglaterra.
Por consejo de un jesuita ingresa como novicia en la Orden de Santa Clara en un convento situado cerca de la la iglesia del Santo Sepulcro de Saint-Omer. Nueve meses después el Visitador General de los franciscanos le dice que no es idónea para la vida contemplativa que desarrollan los franciscanos. Mary Ward deja el convento con la convicción de fundar un convento de clarisas para inglesas (el cual subsiste en la actualidad en Darlington, Yorkshire, después del traslado a Inglaterra que realizaron durante la revolución Francesa).
El 2 de mayo de 1609 siente la convicción de realizar algo diferente a lo que había hasta entonces, cosa imposible de hacer dentro de las Clarisas. En septiembre, por consejo de su confesor, deja Francia para volver a Inglaterra para desarrollar trabajos de "ayudar a las almas" (cuidado de enfermos, asistencia a los sacerdotes, etc) con la intención, por la indicación de su confesor de ingresar en la Orden del Carmelo.
En noviembre de 1609 regresa a Saint-Omer junto a otras compañeras y compran una casa en el entonces Rue Grosse, actualmente Carnot, y comienzan a educar a niñas inglesas que les eran confiadas. En 1911 había 10 monjas en la casa.
Decide organizar su comunidad bajo los modos de vida de la Compañía de Jesús y rechazar la clausura. El plan de Mary Ward choca con los pareceres de los Jesuitas y de sus enemigos, incluso del gobierno ingles que solía espiar a los exiliados de ese país. Mary Ward se encontraba entre dos fuegos, entre los jesuitas y los enemigos de los jesuitas, y sus pretensiones parecían una novedad excesiva para sus contemporáneos.[3]
Funda su propia Obra
En 1609 funda en Saint-Omer la comunidad religiosa "Instituto de la Bienaventurada Virgen María" que se dedica a la enseñanza de niñas, tanto ricas como pobres, enfocado a apoyar la fe católica en su patria formando a niñas inglesas. Apoya el quehacer de la congregación en virtudes religiosas y lo inspiran en la consigna y organización ignaciana. Solicitó al Papa Paulo V la comercialización de su sociedad, y el Paulo V aplaza la decisión remitiendo a la comunidad a que se adapten más exactamente al derecho de los religiosos.
La organización abre centros en Lieja, Colonia y Treveris y Mary Ward se dedica a la formación de los miembros de la organización. El abandono de la clausura era el tema que más controversia causaba con las instituciones eclesiásticas. En la casa de Lieja se produce un movimiento para adoptar la clausura, el cual es atajado por Mary Ward sin llegar al enfrentamiento.
El día 21 de octubre de 1621 sale de Leija con destino a Roma donde llegó el 24 de diciembre con la finalidad de presentar al Papa Gregorio XV el proyecto de su instituto religioso femenino en donde no estaba contemplada la clausura. La curia de la iglesia, Papa, carenales y el General de los Jesuitas, acogió a Mary Ward en una atmósfera cordial pero las acusaciones del clero secular inglés, que hacían hincapié en la ausencia de la clausura, pero molestos por una fundación femenina de carácter jesuita retrasaron las decisiones papales. En el tiempo de espera a la respuesta papal Mary Ward fundo colegios en Italia, en Roma en 1622, en Nápoles Perugia en 1624. Gregorio XV muere en 1623 y es sustituido por Urbano VIII, Mary Ward consiguió entrevistarse con él al año siguiente cuyo resultado ella misma describe como "poco consoladora para quien no tuviera su esperanza fundada totalmente en Dios". en 1623 y en
Representantes del clero inglés comienzan a denominar a las seguidoras de Mary Ward como "Jesuitesas" denominación que se extiende por Roma después de que estos presentaran un memorándum en su contra al nuevo Papa.
La escuela de Roma crece rápidamente llegando a tener más de 150 alumnas, pero las condiciones económicas de la fundación son muy complicadas y reciben ayudas de diferentes bienhechores napolitanos y de la Archiduquesa Isabel Clara Eugenia de Bruselas.
En 1625 el Papa ordena el cierre de las instalaciones del instituto en Italia. Esté hecho fue el resultado de la comisión de cuatros cardenales que trataron la petición de Mary Ward los cuales recalcaron que no era posible el crear una congregación femenina sin clausura. Cuando Mary Ward abandona Roma en 1626 lo hace con la convicción de que son círculos muy influyentes los que se oponen a su proyecto.
En 1626 llega a Múnich (Alemania) donde es muy bien recibida por el Príncipe Elector Maximiliano I quien le ofrece abrir una escuela en la ciudad. Mary Ward abre la Paradeiserhaus que a la postre sería la más importante para la comunidad. Desde Múnich viaja a Viena y Bratislava donde también abriría casas con escuela, la de Viena pronto llegó a las 465 alumnas. En 1628 llega a Praga donde recibe el apoyo económico de la nobleza de Bohemia (costeando un colegio y el coste de 30 monjas). En esta ciudad mary Ward es de nuevo objeto de disputa y utilizada contra los jesuitas por sus enemigos. Los Nuncios de Praga se quejan a Roma por las negociaciones y acciones que Mary Ward estaba realizando en Parga y la Curia romana que la califica de peligrosa. Ella suma para su causa a dos valedores relevantes al Emperador y al Príncipe Elector.[3]
La suspensión de la Obra
En julio de 1628 la Congregación de Propaganda bajo la presidencia del Papa Urbano VIII decreta la suspensión de todas las casas Instituto por el hecho de no aceptar la clausura. El 2 de enero de 1629 sale hacia Roma con objeto de interceder ante el Papa y salvar su obra. Llega en febrero, solicita audiencia papal en marzo y es recibida por Urbano VIII en junio. El resultado de las audiencias con el Papa y cardenales parecen ser positivos y Mary Ward estima que el Papa está de parte de mantener su obra y así se lo hace saber por carta el 6 de abril de 1630 a sus compañeras de Múnich. La carta es intervenida y sirve para mostrar a Mary Ward como sospechosa de rebelión, herejía y desobediencia.
La acusación llega a la Congregación de Propaganda Fide y de allí a la Inquisición que dicta auto de prisión. El 7 de febrero de 1631 se encarcela a Mary Ward en el convento de las clarisas de Anger acusada de herejía, de cisma y de rebelión.
Mediante métodos de escritura oculta se comunica con las compañeras del Instituto en el exterior (las cartas escritas por Mary Ward se conservan actualmente) en los cuales hay instrucciones a sus compañeras para dirigirse a la Curia romana y para sus aliados, el Príncipe Elector y su esposa.
Es citada en Roma a donde acude ya enferma con fuertes dolores causados por un cólico nefrítico. Llega en marzo y rechaza un escrito que le dan a firmar para poder recibir los últimos Sacramentos (su estado de salud era muy precario) redactando ella misma otro donde expone su fidelidad hacia el Papa y la Iglesia y defiende su inocencia. Recibió los últimos Sacramentos en el convento de Anger, pero llega a sanar y restablecerse volviendo a Paradeiserhaus el 14 de abril de 1630.
El 13 de enero de 1631 Urbano VIII dicta la bula de Pastoralis Romani Pontificis en la que suspende radicalmente el Instituto y lo hace con una rudeza relevante que se achaca a que sirviera de ejemplo para atajar a otras organizaciones similares, "Jesuitesas", que habían surgido en Bélgica y en la zona del Rin.
En octubre de 1631 Mary Ward emprende viaje a Roma donde tiene dificultades para llegar debido a la epidemia de peste a afectaba a los Estados Pontificios. Tras llegar a Roma es recibida por el Papa y los cardenales sin que se le realizara ningún proceso formal (al menos no hay constancia de ello). Según las biografías italianas e inglesas de Mary Ward el dialogo entre Mary y el Papa fue
· Santo Padre, ni soy ni he sido una hereje.
· Lo creemos, lo creemos. Nos y todos los Cardenales estamos no sólo satisfechos, sino edificados por su obediencia. Sabemos que ha conducido piadosamente su Instituto hasta que dispusimos otra cosa; y entonces obedeció inmediatamente, lo que nos ha edificado.
El Santo Oficio declaro que Mary Ward estaba limpia de toda sospecha contra la fe y durante su estancia en Roma vivió con las compañeras de la congregación , aún en contra de la bula de supresión. Mientras Mary Ward estaba en Roma Múnich se vio sitiada por las tropas suecas. Se temía que las monjas tuvieran que abandonar su casa de Paradeiserhaus y dirigirse al Tirol, pero la epidemia de peste asolo la ciudad y las monjas pudieron permanecer allí recibiendo la ayuda de Maximiliano I. Maximiliano permitió que la obra se mantuviera en sus dominios aprovechando que la bula no mencionaba la educación, tarea principal a la que las monjas se dedicaban.
Durante su estancia en Roma mantuvo muchos problemas de salud. Por orden del Vaticano no podía salir de la ciudad sin permiso papal, permiso que le fue negado incluso para salir a realizar curas de agua fuera de Roma. Aún cuando desde la Curia vaticana se afirmaba que "tenía todas las seguridades sobre su libertad y sobre la paternal benevolencia del Papa; no había ninguna sospecha contra ella" en realidad estaba cautiva y vigilada.
En noviembre de 1634, después de pasar una temporada en un balneario de Umbría Spa Bélgica). Ya con el favor del Papa Mary Ward abandona Roma en 10 de septiembre de 1637 camino a la ciudad balnearia.[3] realizando curas, pide de nuevo audiencia a Urbano VIII, en la cual el papa le da garantías de su fidelidad. Su enfermedad va en aumento y en diciembre de 1636 tiene una recaída que va empeorando hasta el punto que el 30 de julio de 1637 recibe los Últimos Sacramentos. Con una leve mejora obtiene permiso papal para realizar una cura de aguas en el balneario de (actual
Su vuelta a Inglaterra
El 20 de mayo de 1639 regresa a Inglaterra después de 33 años de haber salido por primera vez del país. Se establece en Londres y proyecta abrir un colegio en la ciudad, cosa que no se pudo realizar. En 1642 tiene que abandonar Londres por motivo de la guerra civil y se establece en la ciudad de York en Yorkshire en donde realiza labores de ayuda durante la guerra civil. Muere en su casa de York el 30 de enero de 1645.[3]
Su obra
Mary Ward fue una adelantada a su tiempo. Su actitud para el trabajo de la mujer dentro de la iglesia católica fue relevante y su obra, con la fundación dela congregación del Instituto de la Bienaventurada Virgen María y el desarrollo que esta tubo en la educación de las niñas fue un avance para la mujer en aquel tiempo. Influida por las enseñanzas de Ignacio de Loyola basó su congregación en tres "gracias":
· La gloria de Dios como fin.
· El apostolado en el mundo como medio.
· La orientación total hacia Dios de los miembros dentro del marco de Libertad, Justicia y Verdad.
La labor realizada por el Instituto de la Bienaventurada Virgen María constituyó una hito relevante en la educación, en general y de la mujer en particular. Fue creadora del concepto de nuevos estilos de formación humana y de progreso de la persona según las necesidades de los tiempos, de una formación interclasista e integra, adaptada a las necesidades de las personas y del lugar.
La visión emprendedora de Mary Ward y de su congregación llevó a que en 1631 el Papa Urbano VIII suspendiera la obra y que sus miembros fueran perseguidos por la inquisición, manteniéndose activo muy en precario a lo largo de los siglos XVII y XVIII y extendiendose por Europa y el mundo posteriormente llegando, en el siglo XXI a tener presencia en 21 países con diferentes centros y actividades destacando las formativas y las dirigidas a la mujer.[4]
Tras la muerte de Mary Ward su obra quedó muy dañada, ella estaba convencida que había sido víctima de un engaño y nunca abandonó su Obra que se quedó latente tras su fallecimiento. En 1650 un grupo de monjas inglesas fieles a mary Ward se establece en París, también sobrevivieron los grupos de Roma y, especialmente, el de Paradiserhaus de Múnich en donde se mantenía la actividad docente y religiosa. Estas comunidades carecían del respaldo de la jerarquía eclesiástica hasta que el 1680 los obispos de Augsburgo y de Freising toman bajo su protección a las casas de Augsburgo y Múnich respectivamente. Con informes de estos obispados y de la casa reinante se presenta al Vaticano una nueva solicitud de aprobación del Instituto en 1694 la cual es denegada con el argumento de
Son las Jesuitesas suprimidas por Urbano VIII.
En el año 1703 se aprueban las 81 Reglas pero se niega la aprobación del Instituto de la Bienaventurada Virgen María. Durante los últimos años del siglo XVII se realizan diferentes fundaciones de casas y colegios en diversos lugares incluso en York, fundaciones que se realizarían también en 1701 (Mindelheim) y 1706 (Santo Pólten). En 1698 se nombra a la primera Superiora Suprema (nombre que se da hasta que fue reconocida como Superiora General por el vaticano).
El Instituto pasa por varias denominaciones que no van cuajando, "Vírgenes Inglesas", "Damas Inglesas", todas ellas lejos de la deseada por la fundadora, "Compañía de Jesús". A mediados del siglo VXIII se le empieza a denominar "Instituto Santa María".
Las Superioras Supremas de la Orden mantenían su sede en el centro de Paradeiserhaus, en Múnich lo que en 1743 disgusta al obispo de Augsburgo, Joseph von Hessen-Darmstadt, quien no quería ver dos casas de su diócesis, Augsburgo y Mindelheim, bajo la jurisdicción de una Superiora residente fuera de su propia diócesis. Francisca Hauser fue nombrada Superiora mientras residia en la casa de Merano y al haber sido miembro de la casa de Augsburgo esta reclamo para si la residencia de la Superiora, el conflicto se tubo que resolver por decisión papal.
El Papa Benedicto XIV en la Constitución "Quamvis iusto" dictamina que era de la Superiora General de quien deben de depender las casas de las diferentes diócesis. También reconoce la Obra y nombra "Superiora General" a Francisca Hauser. Benedicto XIV da luz verde a la Obra de Mary Ward pero prohibe que se reconozca a Mary Ward como su fundadora, artificio que utilizó para no contradecir la bula de supresión de Urbano VIII. Esto relegó al olvido por algún tiempo a Mary Ward dentro de su propia obra.
El Instituto se fue extendiendo durante ese tiempo llegando a Rumanía y a la India. En la segunda mitad del siglo XIX se produce un movimiento de curas católicos ingleses en torno a la figura de Mary Ward y su labor. Fruto de este esfuerzo, fue la reavilitación de la figura de Mary Ward y la aprobación integra y oficial de su obra por parte del Vaticano. En 1877 se reconoce el Instituto por parte de la Iglesia y el Papa Pío X rehabilita a Mary Ward íntegramente. Pero habría que esperar hasta 1978 para que el objetivo de Mary Ward fuera alcanzado, las Constituciones de San Ignacio solo serían conseguidas para el Instituto después del Concilio Vaticano II.[3
Jaime Guillén Colacios Nº3, 5ºB
MARY WARD
Erase una vez una niña llamada Mary Ward que vivía en un pueblecito llamado Mulwith y nació el día 23 de enero nació de una familia noble, que había parmanecido fiel a la fe católica la
vida hija mayor Marmaduke Ward y su esposa Úrsula queda más o menos enmarcada por la ejecución de la realeza fue ajusticiada María Estuardo. Antes de su infancia y juventud y con su espíritu despierto, presenció la niña os católicos por parte de la iglesia descubrió la escala de los valores, por la fe ningún sacrificio era execivo, de la propia libertad personal , o de la vida misma,vio de cerca a los próximos misioneros, fue también testigo de registros domiciliarios tenía que esconderse de los sacerdotes escuchaban relatos sobre los martirés la patria y la fe la siguieron durante toda subida, no fue una niña mimada, de sus primeros solo alrededor de siete u ocho pudo
vivirlos con su familia, cambiaron a menudo de residencia, de los cinco a los diez años vivio con sus abuelos.
La madre un día llevo a sus hijas a casa poco después la casa salio en llamas María junto a sus hermanas imploro el auxilio junto a sus hermanas de nuestra señora. El padre salvo a tres hijas y la casa quedo en cenizas.
Dos años mas tarde María fue a a la casa señoral de Harewell, vivía una pariente lejana.
Al confiar a su hija a otra familias allegadas, seguía el padre las costumbres de su tiempo la esperanza de que María le pidiera matrimonio porque ya había rechazado varias peticiones. En Osgosby había oyó hablar de conventos, desde la ruptura en roma, en Inglaterra ya llamada la vida religiosa.
Las familias católicas eran el baluarte para el futuro de la fe en Inglaterra, pero mary ward permaneció en su propósito y busco refugio en dios su oración fue atendía y su familia le dejo marcharse. La fortaleza de una mujer del Yorkshire, una fe firme, experiencias de adoptación de diversas familias y un marcado de responsabilidad por la propia vida.
Ya durante la travesía del Canal María se sintió insegura no sabia que convento elegir, San omer era una ciudad pequeña y no dominaba su idioma a un 30km de Calais. Un padre intento deducirla a ingresar en el convento de las clarisas valonas como hermana lega, ya que en el mismo no había ninguna plaza disponible entre las religiosas de coro, un principio María no quiso aceptar, pero el padre le dijo que está es la voluntad de dios. Las palabras del padre la hicieron le hicieron impacto, porque ella lo único que pretende es seguir la voluntad de dios, ésta era la orientación de toda su vida, por eso ingreso como novicia en el convento. Los penosos nueve o diez meses, con una visita canónica del visitador general de los franciscanos. Cuando se separo de las religiosas ya estaba firmemente decidida a fundar un convento de clarisas para inglesas Y esto lo consiguió la joven que ahora había abandonado su primitiva timidez, negaciones con los los príncipes en Bruselas, su fundación no fue ninguna ilusión el convento subsiste todavía en Darlington, Yorkshire ya que durante la revolución francesa se trasladaron a su patria.
En su propia fundación la postulante se creía en la meta de la búsqueda, rechazo tentaciones y las dudas que le surgieron, pero el 2 de mayo se sintió una llamada por dentro “algo distinto” a no permanecer en la orden de Santa Claras no sabía, así se vio lanzada hacia la oscuridad sobre todo al faltarle comprensión de parte de la abadesa y del confesor y obligarse a rigurosas penitencias.
En septiembre de 1609 abandonó su fundación y de acuerdo con su confesor fue para unos mases a Inglaterra procuro ayudar a las almas, asistía a los enfermos, cuidaba de que los sacerdotes pudieran administrar secretamente los sacramentos.
Primeramente se trato de un modesto comienzo en San Omer, la fundadora apenas podía hacerse una idea de lo que le esperaba ella no tenia la intención de fundar un instituto de carácter internacional sino que ante todo pensaba en la fe de su propia patria y en formación de jóvenes inglesas para que fuera mujeres católicas pero bien pronto su camino la condujo más lejos.
Comparaba su situación con la de los jesuitas llena de estas preocupaciones comenzó sus ejercicios en Octubre, encontró una solución para su problema si las hermanas fundaras quehacer en virtudes religiosas si en primer lugar alcanzaran la libertad interior recibirían las manos de dios en plena sabiduría así como la aptitud para cumplir su tarea y al final fundo los colegios y es nuestra fundadora.
Martín Huerta Ferrer. Nº4, 5ºB
MARY WARD
Mary Ward nació el 23 / 1 / 85 en Mulwith,cerca de Ripon/Yorkshire. Antes de llamarse Mary Ward, se llamaba Juana Ward. Sus padres se llamaban Marmaduke Ward y Úrsula Right. Sus padres, al no poder con ella, la mandaron con sus abuelos, al este de Yorksire, en la hacienda de Ploughland Hall, cerca de Welwick. Estuvo con sus abuelos poco mas de cinco años. Su vida no fue
fácil, su vida fue muy difícil. Esto fue lo que le ocurrió: se fue trasladando de una ciudad a otra,
luego se marchó a Roma, de Roma a España, de España a Roma, y pasó allí cerca de cuatro años.
Ingresó en una prisión,se puso enferma y murió antes de terminar de fundar los colegios de las Irlandesas, entre ellos el nuestro. Su casa se quemó, trajo a sus hermanas a una habitación y allí rezó para que se salvaran, hasta que su padre las salvó. En España, un padre insistió en que formara parte
de un convento de monjas. En esta historia contaré cómo se enamoró Mary Ward de Dios.
Como iba diciendo, los padres de Mary Ward la enviaron al este de Yorksire, en la hacienda de Poughland Hall, cerca de Welwick. Estuvo con sus abuelos algo más de cinco años. En esos cinco años, Mary Ward empezó a interesarse por los animales, así , que empezó a cuidar pollitos para los presos de la cárcel. En la cárcel, Mary fue con su abuela, a darles los pollitos a los presos. En esos
cinco años su abuela le enseñó a coser, tejer, etc... pero lo que más destacó en esos cinco años de aprendizaje, fue cómo se enamoró de Dios. Nada más que pudo estar siete u ocho años con sus padres y hermanas, los demás los pasó con sus abuelos y con un general de la armada (no tengo datos suficientes de cuántos años estuvo con el general de la armada, por eso no lo puedo comentar). Estuvo a punto de casarse con un atractivo hombre, Edmundo de Neville , que daría cualquier cosa por casarse con ella, pero Mary Ward supo decir que no, dejando de lado a Edmundo de Neville. Este hombre era muy conocido en varias ciudades, porque ganó numerosos premios en todas esas ciudades. En los seis o siete años que estuvo Mary Ward con su familia, uno fue desastroso. La casa de su padre, Marmaduke Ward, se quemó viva, dejando a Mary Ward y a sus hermanas dentro. Mary Ward se trajo a sus hermanas a una habitación y allí rezó hasta que su padre llegó y las salvó. Cerca de 1607 se fue a Saint Omer, y estuvo cerca 5 o 6 años. Lo más sorprendente es que allí fue donde se le apareció un padre y le dio la idea de fundar un convento de monjas las Clarisas. Pero ese es en otro viaje de Inglaterra a Saint Omer. Después de esa estancia en Saint Omer , se volvió a Inglaterra. Después de estar ya un tiempo en Inglaterra,se volvió a Saint Omer. Y este es el viaje a Saint Omer, donde dije que aquí se le ocurriría fundar el convento de monjas “las Clarisas”. ¿Que cómo lo iba a conseguir? Pues muy fácil, un grupo de amigas se reunieron para ayudar a Mary Ward. También se unieron su hermana Bárbara Ward y su prima Bárbara Bapthorpe. Después de fundar el convento de monjas “las Clarisas”, se marchó a España, donde quiso formar parte de los jesuitas. Pero para formar parte de los jesuitas, debía marcharse a Roma. Y así lo hizo, se marchó a Roma (otro viaje , otro que formó parte de su historia) y así formó parte de los jesuitas. La fe en Dios le llevó hasta España (otra vez) y también le llevó hasta Roma (otra vez) , y pasó allí cuatro o cinco años. Más tarde, se fijó en que sólo podían ir a la escuela los varones, a si pues, en esos tiempos, no se podía protestar por ninguna ley, pero Mary Ward quiso
protestar, aunque sabiendo que eso le conduciría a la cárcel. Estuvo mucho tiempo en busca y captura, pero al final, la capturaron. Pasó mucho tiempo en la cárcel y luego la soltaron. Y así consiguió que se hicieran los colegios públicos. Pero, por desgracia, se puso enferma, muy enferma.
Antes de ponerse enferma, Mary Ward quiso fundar los colegios públicos de las irlandesas. Pero no pudo ver su obra porque murió antes de terminar de fundar los colegios.¿Que cómo se fundaron los
colegios? Pues mira: su muerte provocó una gran conmoción en los que seguían a Mary Ward. Pues todos los seguidores de Mary Ward se reunieron, incluyendo a Bárbara Ward y Bárbara Bapthorpe.
También se reunieron varios (un montón) de personas y ayudaron a construir los colegios. A sí pues,
Mary Ward hizo historia por su fe instantánea en Dios, sus logros, y porque luchó hasta que no pudo más, ( pero eso no es nada ) luchó y luchó, ( cuidado con esto) y luchó hasta la muerte , cosa que pocos han hecho. Esa mujer es un ejemplo para cualquier persona que quiera ser católico, creer en Dios,etc... . Esta mujer es admirable, sólo la Virgen María y Jesús ( pienso) creen en Dios más que Mary Ward (pienso yo¿eh?).
María León Guerrero Nº5, 5ºB
Mary Ward y su vida
En el año 1585 en el trono de Inglaterra reinaba Isabel II. No eran buenos años para los católicos, al contrario eran perseguidos y perdían sus propiedades. En YorkShire, condado de vieja y espléndida tradición católica, los Ward, venían enlazándose desde hacía mucho tiempo con familias de linaje del condado de Northhumberland, situado al norte de York. Marmaduke Ward, padre de María, era señor de Gimvendale, Newby y Mulwith. En esta última mansión nacía el 23 de enero de 1585 María, la mayor de sus hijas. Durante su infancia la familia tuvo que cambiar de residencia continuamente y las separaciones de sus hijos fue algo común y aceptado por todos como una medida de seguridad. Así fue como María, desde muy pequeña empezó su peregrinar de un lado para otro y esto marcó su vida de una manera muy especial. La última etapa de su infancia la pasó en casa de sus primos, los Bapthorpe. En los casi siete años que pasó allí fue creciendo y madurando en ella la idea de una vocación religiosa.
El profundo deseo de Mary Ward era encontrar la orden contemplativa más estricta, y así en 1606, después de seis años de oposición por parte de sus padres, María Ward embarcó a Flandes, donde entró en las “Pobres Clarisas”. En esta Congregación le fue asignado un lugar con las hermanas legas, lo cual implicaba mendigar en las calles, en lugar del Canto del Oficio Divino en el Coro. Aconsejada a abandonar este convento, ayudó a fundar un nuevo monasterio de “Pobres Clarisas” en Gravelinas, al norte de Francia, donde vivió dos años felices de vida contemplativa, que era lo que ella buscaba. Sin embargo Dios tenía “otra cosa para ella”.
Desde que tenía 20 años estaba familiarizada con los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. Un día, en una profunda oración tuvo una llamada interior conocida como el “alma justa”, visión que le ayudó a comprender que la vida contemplativa era perfectamente compatible con la vida activa y el ministerio apostólico. “Dios debía ser encontrado en todas las cosas”. Un día de 1609, estando en Londres mientras se estaba peinando por la mañana cayó en un estado como de éxtasis y durante dos horas sólo podría oír estas palabras: “Gloria, gloría, gloría”. Ahora sabía que le comunicaban una misión para la mayor honra y gloria de Dios. Dos años después, en una iluminación similar escuchó claramente las palabras. “Toma lo mismo de la Compañía”, comprendiendo con esto que estaba llamada a fundar una congregación religiosa de mujeres, según el modelo de los jesuitas- aunque separada de ellos. A partir de este momento a la edad de 26 años su búsqueda estaba terminada. El resto de su vida sería afanarse y luchar para poner de hecho, en efecto, esto que Dios ciertamente le estaba pidiendo. Ella nunca se dejó llevar por la duda, aún el las situaciones más dificiles de oposición, hostilidad, pobreza, supresión de su obra, prisión o caida en desgracia.
El Papa Gregorio XV le permitió abrir un colegio en Roma, posteriormente en Nápoles y Perugia y tambien en centroeuropa, en Baviera. Pero los enemigos no andaban ociosos y pronto se empezó a mirar con malos ojos la labor de estas mujeres. La autorización del Papa y de las autoridades eclesiales para fundar una Congregación Apostólica, sin clausura para las mujeres era en aquel tiempo inconcebible, y suponía ir demasiado lejos cuando la Reforma del Concilio de Trento había prohibido fundar nuevas congregaciones religiosas y confinado a las mujeres a la estricta clausura. Urbano VIII daba la orden de supresión del Instituto. Encarcelada en Munich por orden de la Inquisición, por "hereje, cismática y rebelde a la Santa Iglesia", fue a la cárcel sin oponer ningún tipo de resistencia y tras este encarcelamiento, 11 casas se cerraron y 300 religiosas quedaron dispensadas de sus votos. Siendo convocada en Roma en 1632 para hacer frente a los cargos de que era acusada, a Mary Ward le fue concedida una audiencia con el Papa, en la cual ella se declaró de la siguiente manera: “Santo Padre, yo no soy ni he sido nunca una hereje”. Una vez oída por Urbano VIII, recibió esta reconfortante réplica: “Creemos en ello, creemos en ello”. Sin embargo, sin que tuviera lugar ningún proceso judicial a Mary Ward se le prohibió abandonar Roma o vivir en comunidad. En 1637 por razones de salud a Mary Ward se le concedió la autorización para viajar a Inglaterra. Murió durante la guerra civil inglesa fuera de York el 20 de Enero de 1645. Fue enterrada muy cerca del cementerio Anglicano de Osbaldwick.
El mismo dilema que acompañó a Mary Ward durante su vida, lo sufrieron también sus sucesoras, principalmente: cómo ser fieles a la Iglesia, el rechazo del derecho a existir de la Congregación y al mismo tiempo luchar para también ser fieles a aquella visión fundacional. El hecho de que aquel Instituto haya sobrevivido es algo realmente extraordinario y un signo de que la Iglesia necesitaba un Instituto tal y como Mary Ward quería. En 1909 Mary Ward fue finalmente reconocida como fundadora del IBMV. Pero fue necesario otro siglo más para que sus miembros pudieran hacer realidad aquellas palabras “Toma lo mismo de la Compañía”. Esto no tuvo lugar hasta la Congregación General del año 2002. La compleja historia de la fundación de Mary Ward durante 400 años, se produjo y se desarrolló por una sucesión de separaciones de casas y Generalatos en diferentes tiempos. En la actualidad hay dos ramas del Instituto. La Congregación de Jesús y El Instituto de la Bianaventurada Virgen María, también conocidas como las hermanas de Loreto fundadas en Irlanda desde York en 1821.
El camino espiritual de Mary Ward le permitió -comenzando por la piedad de su infancia, por la vida contemplativa de clausura en las Pobres Clarisas, hasta la práctica de San Ignacio de encontrar a Dios en todas las cosas; a través del gozo, de la búsqueda, del sufrimiento, de la incomprensión y de la desgracia- llegar a la profundidad de la unión mística con Dios.
Pablo Lorente Fernández Nº6, 5ºB
El 23 de Enero de 1585, nace en Mulwith , un pueblo de Inglaterra, Mary Ward.Su familia era noble y fiel a la fe católica .Durante su infancia y juventud vivió momentos duros y difíciles para los católicos y fue testigo de persecuciones por parte de la iglesia anglicana.
Estas experiencias forjaron la escala de valores de María para el resto de su vida.
Hasta los 20 años, María sólo compartió casa con su familia 6 o 7 años por los traslados forzosos que debían realizar por su condición de católica y convivió con abuelos, parientes e incluso otras familias , parte de su infancia.
Sus padres intentan que su hija tome matrimonio pero ella rechaza todas las propuestas , atraída ya a sus 15 años por la vida religiosa de los conventos.Esta decisión le obliga a abandonar su patria tras convencer a sus padres de su verdadera convicción y vocación.
María ingresa en un convento de las clarisas en los Países Bajos y tras 9 o 10 meses de penosa vida en el mismo, logra salir con la intención de fundar su propio convento de clarisas inglesas.Pero el 2 de Mayo de 1609 se sintió llamada por una voz interior a hacer algo distinto pero sin saber el qué.Regresa en septiembre de ese mismo año a Inglaterra y se reúne con algunas compañeras en Londres donde se dedican a la educación de niñas inglesas y a finales de año otra voz interior le dice que debe organizar su comunidad según el modo de vida de los jesuítas .Esta decisión le llevaría gran cantidad de problemas a lo largo de su vida al tener el recelo de los propios jesuitas y el de los enemigos de ellos.
Al principio María sólo tenía la intención de fundar su instituto para educar y formar a las niñas inglesas para que fuesen en un futuro mujeres católicas, pero más adelante solicita al Papa Paulo V la aprobación oficial de su sociedad basada en la renuncia a la clausura .Este le pidió que se adaptara más al derecho de los religiosos mientras se estudiaba su aprobación en Roma.Se crearon fundaciones en Lieja, Colonia y Teveris.Las dificultades de todo tipo comenzaron a complicar el proyecto, por lo que decide ir a Roma en 1621 para presentarle al Papa Gregorio XV su fundación.Mientras esperó el visto bueno , creó colegios en Roma, Nápoles y Perugia y llegó un nuevo Papa , Urbano VIII que la recibió en audiencia en 1624.Tras muchas dificultades y ruegos , en abril de 1625 el Papa ordena el cierre de las casas del Instituto en Italia.
María , humillada y triste , obtiene consuelo y fortaleza en la oración y en la adoración en varias iglesias de Roma y a pesar de todo tiene la seguridad y esperanza que la situación iba a cambiar.Abandona Italia y se dirige a Munich donde un Príncipe le brinda la posibilidad de abrir un colegio allí y más tarde abre otros en Viena y Bratislava.En 1628 es invitada por la nobleza de Praga a fundar otro instituto pero de nuevo se encuentra con los Jesuitas y los enemigos de estos , a los que se enfrenta enérgicamente.La acusan de mantener una actitud arrogante y de ser un peligro para la Iglesia y estas noticias llegan a Roma .En 1628 se promulga un decreto para suprimir las casas del Instituto.Esto obliga a María , a pesar de su enfermedad, a viajar a Roma e intentar salvar su obra.En Junio de 1629 es recibida por el Papa y los Cardenales a los que les dice que si ellos creen conveniente finalizar su obra obedecerá.El 6 de Abril de 1630 les escribe una carta a sus compañeras del Norte en el que les pide que opongan resistencia al cierre de las casas, que esa medida no provenía del Papa sino de sus enemigos, pero la carta llegó a manos equivocadas y María es acusada de traición, herejía y desobediencia y el 7 de Febrero de 1631 es conducida por la Inquisición a una celda en un convento de clarisas en Ager donde empeora de su enfermedad y peligra su vida pero milagrosamente se recupera.
En Enero de 1631 , Urbano VIII realiza una bula en la que ataca duramente al Instituto y María y sus seguidoras quedan en una situación muy comprometida con la Iglesia pero finalmente aceptan y desisten de su instituto.Las pruebas de sumisión mejoraron las relaciones con Roma y en 1631 viaja de nuevo a Roma no con dificultades debido a la peste que afectaba en aquel tiempo a parte de Europa.El Papa la recibe en audiencia, y tras reconocer su obra y obediencia la declara limpia de toda sospecha contra la fe.Vivió en Roma varios años con la prohibición de salir de la ciudad pero no se olvidó de su casa en Munich que atravesó grandes dificultades económicas , pestes y guerras.A pesar de su grave estado de salud , envía cartas a Munich y a Londres diciéndoles que prónto iba a visitarlas.En Roma sigue siendo vigilada para que no pueda salir de la misma y tras recibir de nuevo el reconocimiento del Papa, solicita a sus compañeras de los institutos que sigan confiando en Dios y que vivan con alegría.Tras sufrir graves recaídas de su enfermedad por fín puede abandonar Roma y tras atravesar Europa vuelve a Lieja en 1637 y finalmente regresa a Inglaterra el 20 de Mayo de 1639 en periodo de guerra civil y con la intención de abrir un colegio allí , pero tuvo que huir hasta York donde ayudó a muchas personas , especialmente a los pobres a los que pedía para ellos el mismo trato y amabilidad que a los demás.Siempre decía a sus compañeras que había de dar lo que les sobraba pero también lo que ellas necesitaran.A punto de morir , sus seguidoras le preguntaban qué iba a ser de ellas cuando faltara y les contestó que Dios las ayudaría siempre y las animaba a continuar el camino iniciado por ella , no abandonando su obra y pendientes de que Roma aprobara el proyecto algún día.Eso no fue posible mientras vivió porque murió el 30 de Enero de 1645 y demostró una lucha constante por conseguir su misión , que según ella le había mandado Dios y que , a pesar de las muchas dificultades en encontró siempre, se mantuvo fiel a Roma y a la Iglesia.El legado que dejó a sus fieles compañeras y seguidoras mantuvo viva la institución y en 1703, tras varios intentos fallidos , se aprueban las 81 Reglas de la Casa , aunque eso no significara la aprobación del Instituto , si suponía un documento favorable para sus seguidoras.
Tuvieron estas que renunciar a declarar a Mary Ward como fundadora de la Casa lo que supuso que se hablara poco de ella durante unos años.Hasta que en el siglo XIX surge un movimiento de sacerdotes y seguidoras inglesas , que piden rehabilitar a Mary Ward como fundadora del Instituto y que además consiguen que en 1877 sea reconocida oficialmente por la Iglesia por el Papa Pio X.
En 1978 en el Concilio Vaticano II, se aprueban las Constituciones de S. Ignacio, con lo que se cumple el plan original de Mary Ward .Su obra ha traspasado los límites de Europa llegando incluso a la India , lo que confirma que Mary no se equivocó cuando poco antes de morir afirmaba que el Instituto sobreviviría.
Pablo Lorente Fernández- 5º-B- Núm-6

Adrián Márquez Ruiz Nº6, 5ºB
Ángela Martín Ramos Nº7, 5ºB
Mary Ward
Mary nació el 23 de Enero de 1585 y vivió hasta los cinco años con su abuela, ella era buena, comprensiva y muy lista.
De pequeña, criaba pollitos, que ella misma cuidaba con ayuda de su abuela a los encarcelados.
Unos años más tarde, estaba con sus hermanas, en su casa, y …¡La casa se incendió!. Todas sus hermanas más pequeñas, se pusieron a llorar, y ella, lo único que hizo, fue ponerse a REZAR, le rezó a la virgen María, y al final, se salvaron todas.
Los nombres de sus padres fueron: Ursula (madre) y Marmaduke (padre).
Mary se hizo “monja” poco tiempo después de ir a ver al Papa venedicto XVI que el 19 de
Diciembre la declaró Venerable Mary Ward, tras pasar las grandes y rocosas montañas cubiertas de nieve.
Mary también conoció a unas fabulosas amigas que estuvieron con ella casi toda su vida
en el convento y siempre estuvieron a su lado. Ella a veces en el convento se iba a rezar a una capilla, cuando terminaba de trabajar para descansar y hablar con Dios.
Ella se divertía fácilmente con sus amigos estuvieran donde estuvieran. Se hacía amiga de todas personas fueran: guapas, feas, listas,no tan listas,malvadas, buenas, etc...
Ella también cuidaba a niños que no tenían madre.
Era buena amiga y compañera y nunca tuvo que recurrir a Dios cuando tuvo problemas. Siempre ayudaba a las personas, hasta llegó a ser incluso tan buena como Dios.
Ella sola se comía todos sus problemas y nunca recurría a nadie , excepto si se trataba de algo
grave.
Con quince años se va de su pais y se une a los Jesuitas con ellos empieza de novicia en Santa Clara y con ellos empieza a creerse un papel diferente el de organizar su propia congregación, rechaza la clausara y entonces no piensa igual que los Jesuitas, y decide macharse y emprender su camino.
Tambien choca con el gobierno ingles, pero el 1600 funda su enseñanza a las niñas. Ricas y pobres.
Empieza abriendo en varios sitios hasta convertirse en objeto de disputa en distintas ciudades europeas.
Tan es asi que en Roma provoca el cierre de algunos de sus centros.
De nuevo da muestra de su increible fuerza y carácter y se dipone a ir a ver al Papa para reclamarle lo sucedido. Se provoca una dura batalla para ella en la que la culpan de varias acusaciones. En roma vuelven a cirtarla y ya cuando llega lo hace enferrma pero el Papa y la congregación le dan su bendicion y creen que su labor ha sido muy buena.
Vuelve a inglaterra despues de 33 años fuera de su tierra, y alli vuelve a intentar una nueva apertura de un colegio, pero su enfermedad le impide conseguirlo. Pero se queda en York.
Muere el 30 de enero de 1645.
Era tan, tan.....Buena que hasta fundó un colegio para niñas, el mío... como otros muchos. Ella era una gran mujer, fuerte y con ideas propias que de dificil manera la hacian cambiar de opinion.
Su corazon bueno pero fuerte la permitio ser un ejemplo para muchas otras mujeres de su tiempo y consiguio dejar sembrado para su fundacion y sus colegios.
Mary Ward es un gran ejemplo de lucha y de supervivencia a pesar de los impedimentos sociales.
Y por supuesto el gran coraje de vivir por y para los demas.
Ojala y hubiera mas mujeres como ella, gracias a ella miles de niños tenemos una gran educacion basada en la creencia, en la fe, y la honestidad.
Loli Martín Ruiz. Nº9 ,5ºB
MARY WARD: una vida luchando
Mary Ward nació el 23 de Enero de 1585 en Mulwith. De niña vivió con diferentes familiares, desde los cinco a los diez años con sus abuelos maternos; dos años más tarde vivió en Harewell con una pariente lejana, allí se preparó para recibir la primera comunión. Después de pasar un tiempo con sus padres, Marmaduke Ward, llevó a su hija a Osgodby donde pasó cinco o seis años con la familia Babthorpe. Durante su estancia en Osgodby oyó hablar de conventos, la vida estricta y rigurosa que se vivía en ellos le llamó mucho la atención. A pesar que le propusieron casamiento, a ella le gustaba y la llamaba mucho la atención la vida religiosa y estaba decidida a elegir el convento más estricto. Toda su niñez estuvo influenciada por la fe católica que se vivió en su familia. Fue testigo de cómo la iglesia anglicana perseguía a los católicos de su patria, y escuchaba relatos sobre los mártires que daban la vida por su fé.
Aunque estaba segura de querer tener una vida dedicada a Dios, no sabía que congregación elegir, por aquellos tiempos las mujeres religiosas eran de clausura, así que siguiendo los consejos de un sacerdote ingresó en el convento de las clarisas, no estaba del todo satisfecha con esta vida y decidió fundar su propio convento de clarisas para inglesas. Pero algo en su interior le decía que no era ese su camino, quería una vida más activa. Le apasionaba la vida y el trabajo de los jesuitas: misioneros y educadores en la fe católica. Decidió, entonces, fundar el Instituto de Mary Ward, basado en la vida de los jesuitas: misiones y colegios para educar y guiar a las niñas; serían “mujeres misioneras sin clausura”. Fueron muchas las mujeres que se unieron a ella para iniciar su Obra, se sentían atraídas por esa nueva manera, más activa, de servir a Dios. Fundó varias casas en: Lieja, Colonia, Treveris, Roma, Nápoles y Perugia; no tenía el permiso del Papa. Por ello hizo varios viajes a Roma buscando que el Papa aprobara su Instituto pero Urbano VI, Papa por aquel entonces, no se la dio e incluso ordenó el cierre de las casa de Italia, donde llegaron a tener 465 alumnas. Al enterarse, los padres de las alumnas se manifestaron en contra del cierre, pero de nada sirvió. Entonces se fue de Italia a Munich donde el Príncipe Maximiliano I, le dió la posibilidad de abrir un colegio en Munich, aceptó y fundó Paradeiserhaus, el futuro para la comunidad. Entre los viajes a las diferentes casas que había fundado seguía viajando a Roma e intentando que el Papa le diera la aprobación, pero no lo conseguía y en una de sus visitas fue juzgada y encarcelada por la Inquisición por hereje, al entender ellos que no acataba lo que le decía el Papa, aunque ella siempre estuvo dispuesta a cerrar su Instituto si el Papa y los Cardenales lo creían conveniente, pero no iba a hacerse de clausura. El 7 de febrero de 1631 ingresa en la prisión. Mientras estuvo en la cárcel se comunicaba con sus compañeras de los colegios y sus palabras siempre fueron de aliento, esperanza, y ninguna de rencor hacia los que la habían llevado a la cárcel. Se puso enferma del “mal de piedras” ¡tan enferma!, que recibió la extrema unción, pero se recuperó y siguió luchando. Al mismo tiempo recibieron una buena noticia: ¡La Iglesia le comunicó que estaba limpia de toda sospecha contra la fe! Y el 14 de abril salió de la cárcel. Entonces Mary Ward decidió volver a Inglaterra a la que hacía 33 años que había abandonado. Estando allí estalló la guerra civil y se dedicó a ayudar a los pobres ofreciéndoles lo mejor que tenía, comida y refugio. Allí pasó años ayudando a los demás y luchando por que su obra fuera reconocida por la Iglesia. Pero murió el 30 de Enero de 1645 y Mary Ward no vio aprobada su Institución.
Tras su muerte sus compañeras, movidas por el espíritu de lucha y la fuerza del Mary Ward, siguieron fundando nuevas casas. Siguieron luchando por el reconocimiento de su Obra y lograron la aceptación de la Iglesia en 1877 y que se reconociera como fundadora a Mary Ward. La Obra por la que Mary Ward luchó se hizo realidad y se extendió más allá de los límites de Europa convirtiéndose en un Instituto internacional. Los colegios actuales siguen el espíritu misionero, de ayuda y de enseñanza de su fundadora, creando colegios en los sitios más necesitados y enviando ayuda a los menos favorecidos desde los colegios de lugares más favorecidos. Con su vida, Mary Ward, nos enseñó a ser humildes, a tener fe en Dios y sobretodo a luchar por lo que uno quiere y en lo que cree sin hacer daño a nadie, ni faltar el respeto a los demás; a pesar de las dificultades y manteniendo siempre la esperanza y alegría.
Irene Martínez Crespo Nº10, 5ºB
Alfonso Martínez García Nº11, 5ºB
MARY WARD
Érase una vez una niña llamada Mary Ward que nació en 1585 en Yorkshire. Su familia era católica y les tocó vivir una época en la que los católicos eran muy perseguidos. Por desgracia tuvo que vivir la muerte de tres de sus parientes y de su abuela, con quien estuvo mucho tiempo.
Al pasar los años, la situación cambió. El siglo XVI ofrecía nuevas oportunidades, pero Mary Ward no se interesó por ellas y empezó su camino espiritual.
Cuando era una adolescente conoció la vida religiosa y decidió ingresar en una orden más austera. Sus padres le dieron permiso y llegó a Flandes, a la Orden de las clarisas de Saint Omer, aunque al final, por consejo de un jesuita ingresa como novicia en la Orden de Santa Clara. Mary Ward no encontraba lo que buscaba, trabajar como mujer en el apostolado. Así que se convenció de que estaba llamada a rezar y ofrecer su vida dentro de una Orden de religiosas, por su patria destrozada.
Sus padres pretendían casarla con el conde de Westmoreland, pero superadas las dificultades, en 1606 ingresa de nuevo en la Orden de las clarisas de Saint Omer; al año siguiente sale del convento por que entiende que Dios quiere llevarla por otro camino. Volvió a Inglaterra, allí trabajó día y noche para ganar almas sin importarle los peligros que amenazaban su vida. En 1609 a los veinticuatro años de edad fundó en Saint Omer con cinco jóvenes de la nobleza. Dos años más tarde el número de las “Damas Inglesas” ya subía a cincuenta. Pero, sin embargo, estos años fueron muy duros. En 1611 después de averiguar y rezar mucho conoció claramente la voluntad de Dios: debía crear un instituto parecido a la compañía de Jesús gobernado por mujeres, cosa que entonces parecía revolucionaria.
Su objetivo fue siempre la actividad apostólica con personas de su sexo y la educación de la juventud femenina. Luego funda una filial en Londres. Allí las Hermanas visitan los hogares para preparar a niños y adultos a la recepción de los sacramentos, atienden a los enfermos y ayudan, cuanto pueden al trabajo clandestino de los sacerdotes.
Mary Ward vuelve de nuevo a Inglaterra donde es apresada varias veces, es condenada a muerte aunque se libró. Fundó casas en ciudades italianas y alemanas. Todas estas mujeres sienten a través de las urgentes necesidades de la Iglesia, la llamada a una entrega sin reservas.
Las ideas innovadoras de Mary Ward se pueden resumir :
1. Defensa y propagación de la fe.
2. Afirmación del papel de la mujer en la Iglesia y en la sociedad.
3. Educación de la mujer para cumplir con esta misión.
4. Nueva forma de vida consagrada femenina para conseguir estos objetivos sin clausura.
5. Espiritualidad y estructura de vida de San Ignacio de Loyola y de la Compañía de Jesús adaptada a mujeres.
Al principio, el Papa aceptaba sus ideas, pero luego surgió y fue creciendo la oposición contra su obra por parte del clero ingles y de la Curia Romana. No entendían la actividad apostólica de la mujer, sospecha de todo tipo, obligaron a Mary Ward a defender su instituto delante del Papa con mucho valor. Lo único que le preocupaba: la voluntad de Dios. A pesar de todos sus esfuerzos Urbano VIII suprimió el instituto en 1631.
Mary Ward fue encerrada como hereje en Munich. Aunque el proceso de la Inquisición terminara justificando su idea; el instituto de la “bienaventurada virgen María “ no obtuvo la probación definitiva por parte de la Santa Sede hasta 1877 con Pío IX y la rehabilitación de Mary Ward hasta 1909.
En el otoño de 1644 estaba claro que Mary estaba gravemente enferma. Como estaba terminando el año deseaba cada vez más tener noticias de las Hermanas de otros lugares. Este tipo de noticias se podían conseguir solo en Londres. Como ella no podía ya hacer este viaje, Winefrid Wigmore se ofreció a hacerlo por ella y regresó con cartas y consoladoras noticias de las Hermanas ausentes. Después de muchos años de lucha, en 1645, a los 60 años de edad murió Mary Ward en su patria, Irlada, serena y gozosa de haber realizado a lo largo de su vida, solo el plan de Dios.
La obra de Mary Ward se extendió por muchos países de los diferentes continentes. Su trabajo es alfabetización en los colegios, en el campo de la promoción humana, especialmente de la mujer. Donde la situación lo requiera la actividad se extiende a la pastoral rural, la asistencia social, cuidados de los ancianos, niños de la calle...
Francisco José Michán Pina Nº12, 5ºB
HISTORIA DE MARY WARDMary Ward era una niña que nacio en Inglitera , y durante su infancia presento la persecucion de los catolicos por parte de laiglesia aglicana .Solo alrededor de 7 o 8 años 1que volvio en su propia familia , suspadres .Otros 7 o 8 años cona sus abuelos maternos .Cuando volvió a su casa con sus padres hubo un fuego, en medio de las llamas, María junto
a sus hermanas imploró el auxilio de Nuestra Señora, y el padre salvo a sus tres hijas y la casa se convertío en cenizas.
Cuando fue más grande el padre empezó a buscarle personas ricas para que se pudiese casar,pero ella no quería. Ella
empezó a escuchar sobre los conventos e se sintió llamada a la vida religiosa. Y otra vez insistía el padre en casarla, pero Mary Ward permaneció en sus propósito y busco refugio en Dios y sus oraciones fueron escuchadas.
Llego a un país Francia , que no sabía hablar ese idioma. Entró en el convento de las Clarisas, valores por lo cual ella no estaba muy conforme con las cosas que se hacían en ese convento, por consejo de su confesor, dej a Francia y vuelve Inglaterra, para trabajar de noche y de día para ganar almas y exponiendose a peligros que amenazaban a su vida y su honra. Despues de veriguar y rezar mucho Mery Ward conoció claramente la voluntad de Dios, debía de crear un Instituto similiar a la Compañía de Jesús y rechazar clousura y gobernada mujeres y su objetivo era,la actividad apóstolica y especialmente entre personas de su sexo y de la educación femenina. Funda en Saint-Omer la comunidad religiosa Instituto de la Bienventura Virgen María , que se dedica a la enseñanza de niñas, tanto ricas como pobres,enfocando a apoyar la Fé Católica. Solicito al Papa Paulo V la comercialización de su sociedad y el Papa aplaza la decisión remitiendo a la comunidad a que se adapten más a la educación religiosa. Habren 3 centros y Mary Ward se dedica a la formación de los miembros de la organización .El abandono de la clousura, era el tema contraversía causaba con las instituciones eclesiáticas .Llegó a Roma,con el fín de presentars al Papa Gregorio XV el proyecto de su Instituto religioso femenino dondeno estaba contemplada la clousura.Donde el Papa,general de los Jesuitas,acogió a Mery Word cordialmente,pero el clero secular ingles,que hacía hincapie en la auséncia de la clausura, y molesto por una fundación femenina retraso la desición de los papeles.En un tiempo de espera de repuesta funda 3 escuelas más y en esa media muereel Papa y es sustituido por Urbano VIII.Las escuelas de Roma crecen , pero las condiciones económicas son muy complicadas. El Papa ordena el cierre de las instituciones del Instituto en Italia.Llegó a Alemania donde abre varios colegios donde los jesuitas vuelven a protestar al Papa y a la Curia donde le califican de peligrosa.Donde el Papa ordena el cierre de todas las casas Instituto por no aceptar la clousura . Donde audiencia con el Papa y los Cardenales y es positivo donde el Papa se lo mandaría por carta la solución. La carta es intervenida ylo sirve para mostrar a Mery Ward como sospechosa de rebelión y desobedencía. Donde la acusan y allí la Inquisición dicta auto de presión y la encarcelan en un covento de clousura. Más tarde es citada a Roma a donde acude enferma. Rechaza un escrito que le dan a firmar para poder recibir las últimos Sacramentos donde ella redacta un escrito por ella misma exponiendole que es inocente y su fidelidad al Papa y a la Iglesia y recibió el Sagramento y se restablece de su enfermedad.El Santo Oficio declaró que Mery Ward estaba limpia de todas sospechas contra la fé y durante su estancía en Roma con sus compañeras de la congregación. De mientra ella estaba en Roma en Alemania estalló la Revolución y se temía que las escuelas se tuviesen que cerrar.Mery Ward seguia con problemas de salud y por orden del Vaticano no podía salir de la ciudad sin permiso Papal.Su enfermedad va a más y pide audencía al Papa donde el comprende su fidelidad . Ya con el favor del Papa Mary Ward abandona Roma y vuelve a Inglaterra, y estalla la guerra civil y su intención era abrir otra escuela pero no se dejaron abrir por la guerra, por lo que hizo era ayudar a personas pobres y más necesitadas. Y ya saviendo que estaba su fín de vida Resumió lo que había sido su actitud de su vida y que deseaba que fuera tambien la de sus compañeros.Tenían que vivir su vocación en una fidelidad perseverante y en el amor.La actitud de Mery Ward para el trabajo de la mujeer dentro de la Iglesia Cátolica fue relevante .Influida por la enseñanza de Ignacio de Loyola,basó su congregación en tres gracias,
-La gloria de Dios como fín.
-El apostolado en el mundo como medio.
-La orientacion total hacía Dios de los miembros dentro del marco de la LIBERTAD,JUSTICIA,Y VERDAD.
Raquel Montes Guerrero Nº13, 5ºB
David Moscoso Muñoz Nº14, 5ºB
UNA PERSONA REALMENTE BUENA.
Mary Ward iba un día de paseo por la calle con sus amigas. Iban riendo, charlando, disfrutando del buen tiempo, cuando ella a lo lejos vio a una familia pobre que estaba pidiendo limosna. Según se iban acercando ella iba sintiendo más pena y más lástima por aquellas personas, aquellos padres que no podían dar nada mejor a sus hijos, aquellos chiquillos necesitados de todo.
Cuando llegó hasta ellos, Mary les dijo:
- Acompañadme a mi casa, allí os daré comida y alguna ropa para que podáis sentiros mejor. Por favor, venid conmigo.
El padre y la madre de la familia, le dijeron:
- Muchas gracias, señorita, le estamos muy agradecidos por su ayuda y compasión.
Así, aquella familia, muy contenta, se fue con ella.
Al llegar hizo exactamente lo que les había dicho, habló con sus padres, les contó la situación y la pena que le habían dado y que no podía quedarse sin socorrer a aquellas personas. Sus padres la comprendieron y la dejaron que ayudase.
- Podéis sentaros a la mesa, voy a prepararos un almuerzo para todos y antes lavaros si queréis y cambiaros de ropa.
- Muchas gracias, muchas gracias, no podemos agradecerle lo suficiente lo que está haciendo por todos nosotros.
Les dio algo de ropa y les señaló un lugar donde podrían pasar la noche. Estaban muy contentos y no podían creerse que alguien los estuviera ayudando de aquella manera.
Al día siguiente, fue a verlos y no los encontró. Se llevó una gran sorpresa y pensó que no estarían muy a gusto cuando se habían ido. Pero al poco tiempo se dio cuenta de que se habían llevado algunas cosas de valor de su casa. Se apenó mucho, pero no podía hacer nada.
Cuando pasaron algunos días, dio la casualidad de que volvió a pasar por la misma calle donde los había visto. Y allí estaban otra vez, pidiendo limosna. Cuando la vieron a lo lejos empezaron a levantarse para huir, porque temían que les echara una bronca, pero ella los alcanzó antes de que se fueran y, sin decirles nada de su mala acción, les volvió a invitar a ir a su casa a comer y remediar su situación en lo posible.
La familia pobre no podía creer lo que estaba haciendo Mary por ellos. Volvieron a comer, a alojarse y a pasar la noche.
Esa noche el padre le preguntó:
- Mary, ¿por qué haces todo esto por nosotros, después de haberte pagado tan mal?
Mary le respondió:
- Todo el mundo se equivoca y comete errores, por eso es muy importante dar una segunda oportunidad a las personas, para que puedan darse cuenta de su fallo y procurar no volver a cometerlo.
- Es cierto, señorita, pero no todo el mundo tiene su bondad.
- Esto no es bondad, es mi obligación de cristiana, igual que Jesús hizo con todo el mundo.
La madre dijo:
- Háblanos de ese Jesús que tú dices.
Y Mary le contestó:
- Para hablaros de Jesús y de las cosas buenas que hizo tendría que tener más tiempo y ahora debéis acostaros, pero mañana sí hablaremos.
- Sí, sí, estamos deseando saber por qué era así.
Al día siguiente, Mary les contó varias cosas de la vida de Jesús, cómo hacía el bien y perdonaba a sus enemigos y nos enseñó también a perdonar, y de cómo fue incluso capaz de dar su vida por los demás.
Aquella familia se conmovió tanto que a partir de aquel día, y después del ejemplo que Mary les había dado, decidieron que ellos también harían el bien a todos.
- Mary, estamos muy arrepentidos de nuestra mala acción, te prometemos que no lo haremos más y que trataremos de hacer el bien de ahora en adelante.
- Me parece muy bien, rezad y pedid ayuda a Dios para eso.
- Así lo haremos y vendremos de vez en cuando a visitarte, Mary. Muchas gracias.
María del Carmen Muñoz Benítez Nº15, 5ºB
FUNDACIÓN DE LOS INSTITUTOS DE MARY WARD
Mary Ward nació el 23 de enero de 1585 en Northumberland, cuando corrían tiempos muy difíciles.
Pasó su vida de un lado para otro, con la idea de que debía rezar y ofrecer su vida, porque sentía que Dios así se lo pedía.
Tenía un carácter muy alegre y nunca se le oyeron quejas ni lamentos por muchos problemas que se le presentaran.
Vivía con la idea de poder crear algún día un colegio para niñas de todas las clases sociales, dándoles una formación religiosa, intelectual y física; ya que en esa época a las mujeres no se las tenía mucho en cuenta.
Y no lo haría dentro de un convento, sino desde fuera, estando más cerca de los pobres y necesitados a los que ella siempre ayudaría.
Sobre el año 1609, la joven Mary Ward, funda una congregación femenina que le sigue a todas partes para defender la fe, fijándose especialmente en la juventud.
El primer colegio que fundaron fue en Saint Omer con las mismas reglas que los jesuitas, excepto en la diferencia de los sexos, es decir que todo sería igual tanto para hombres como para mujeres.
Más tarde crearon otro en Londres.
En 1621 emprende el camino a Roma en busca de la aprobación del Papa Gregorio XV, para hacer su sueño realidad: un Instituto para mujeres.
El Papa le permitió abrir un colegio en Roma, Nápoles y Perugia y durante varios años funcionaron muy bien.
Pero en 1631, el Papa Urbano VIII, ordenó el cierre de los Institutos, pues no estaba de acuerdo con ella. Mary Ward fue encarcelada en Munich y a consecuencia de esto, muchas casas que habían fundado se cerraron y muchas religiosas tuvieron que volver a su país, pues eran de todas partes; Italia, España, Alemania, Hungría, Austria e Irlanda.
A los pocos meses Mary Ward sale de la cárcel y se dirige a Roma para ver a Urbano VIII, que al conocerla personalmente quedó impresionado de su personalidad y le permite abrir un colegio en Roma.
Pasan los años y Mary Ward muere muy joven, a los sesenta años de edad, en York., creyendo que su obra de tantos años y de tantos sacrificios queda destruida.
Pero no fue así; pues del grupo que quedó en Roma surgió el Instituto que existe hoy en día y que fue extendido por muchos lugares.
Nuestros colegios se identifican con la espiritualidad ignaciana, dándole gracias a Dios por el mundo que nos regala y porque seamos personas libres.
Lo que ella buscaba era formar personas LIBRES, JUSTAS, RESPONSABLES, SINCERAS y ALEGRES.
Fue una mujer fuerte, con mucha fe y siempre en servicio para los demás, que abrió nuevos caminos para la vida religiosa femenina, haciendo siempre lo que estaba a su alcance.
A su constancia y trabajo le debemos nuestro colegio, en el que el respeto hacia los demás y la tolerancia son cosas que debemos vivir a diario para seguir su ejemplo.
Debemos intentar no defraudarla.
El Instituto de la Bienaventurada Virgen María ya ha cumplido los 400 años de vida, y eso es algo de lo que ella se alegraría profundamente.
Y para terminar, estas son algunas de las frases que nos dejó y que nos hacen pensar:
-“Amar a todo el mundo, pero no por interés, sino por Dios.”
-“Trabaja con mucha paz, alegría y magnanimidad. Lo que no se hace en un año se puede hacer en otro.”
- “No dejes pasar ningún día si vencerte heroicamente a ti mismo.”
El sueño de Mary Ward se ha cumplido y ahora nos toca a nosotros que continúe, porque es un camino que nunca se terminará.
Dios nos ayudará, porque está presente en todas las cosas.
Noelia Muñoz García Nº16, 5ºB
MARY WARD: LA MUJER CATÓLICA QUE CAMBIÓ LA VIDA FEMENINA
Mary Ward nacía el 23 de Enero de 1.585 en el Condado de Northumberland. Fundadora del Instituto de la Bienaventurada Virgen María, nos refleja la personalidad de una mujer de vanguardia, libre y de extraordinaria humildad, que, nacida en tiempos difíciles de la Inglaterra del siglo XVI, dedicó toda su vida a poner en marcha una iniciativa en Europa que le sucediera tras su muerte y que perpetuase su celo apostólico y su visión clara y valiente de la educación de la mujer en su tiempo y para el futuro.
Durante su infancia, la familia tuvo que cambiar de residencia continuamente. Así fue como Mary desde muy pequeña empezó su peregrinación de un lado a otro marcando su vida de una manera tan especial que podriamos llamarla “eterna romera de los destinos de Dios”.
La última etapa de su infancia la pasó en casa de sus primos, los Bapthorpe. En casi siete años que pasó allí fue creciendo y madurando en ella la idea de una vocación religiosa.
Mary sabía que para realizar su vocación tendría que dejar Inglaterra. Una vez recibido el permiso paterno y dejando atrás la Patria, partió rumbo a lo desconocido, en el año 1.606. Así decide fundar un convento de clarisas para jóvenes inglesas exiliadas de Inglaterra. Pero pronto iban a cambiar de nuevo las cosas. El 2 de Mayo de 1.606, Dios le dio a entender que quería sevirse de ella para algo que era mayor todavía.
Dios no la llamaba al retiro contemplativo del claustro, sino a levantar la bandera y a alistar en torno a ella un grupo de mujeres dispuesto a tomar parte activa en la defensa de la fe y propagación de la reforma católica.
En este ambiente heroico fue donde la vocación de Mary Ward llegó a una madurez definitiva. Vio la urgencia de fundar una congregación femenina con facilidad de movimiento, sin claustro, sin hábitos monásticos que se ocupase en las diversas tareas de defender y promocionarla fe, fijándose muy especialmente en la juventud.
Un grupo de mujeres se puso irrevocablemente en sus manos para seguirla a dondequiera que fuese. Era el año 1.609.
En el año 1.611 recibe una luz especial que encauza definitivamente la labor apostólica de incipiente Instituto.
En el año 1.613 fundó la primera casa en Londres. En 1.621 Mary fue recibida por Gregorio XV quién afirmó “Dios ha mirado a tiempo a su Iglesia”, permitiéndole abrir un colegio en Roma.
Fuero años de prosperidad que se vieron truncados el 13 de Enero de 1.631, ya que Urbano VIII signó y publicó la Bula “Pastoralis Romani Pontificis”, en donde se hacia sentir la presencia de injustas acusaciones y se daba la orden de supresión del Instituto.
El 7 de Febrero de ese mismo año Mary fue encarcelada en Munich por orden de la Inquisición, acusada de “hereje, cismática y rebelde a la Santa Iglesia”. Tras la supresión y el encarcelamiento de la fundadora, once casas se cerraron y 300 religiosas fueron dispersadas de sus votos, para volver a sus casas.
En Abril sale Mary de la cárcel y marcha a Roma, donde Urbano VIII, impresionado por la personalidad de Mary Ward, permite la apertura de una pequeña casa en Roma.
Pasados unos años muere en York Mary Ward. En su lápida sepulcral podemos leer las siguientes palabras:”Amar a los pobres, perseverar en ese amor, vivir, morir y resucitar con ellos, esta fue toda la meta y aspiración de Mary Ward, quien habiendo vivido 60 años y 8 días, murió el 30 de Enero de 1.645”.
Se fue de la vida con el aparente fracaso de quien ve destruida la obra de tantos años, pero con la paz y serenidad de quien, aceptando en todo la voluntad de Dios, sabe entregarse generosamente sin pedir nada a cambio.
Mary Ward, como educadora, trató de ajustar la vida religiosa a las necesidades de la educación. Su idea fue la educación para todas la clases sociales adaptadas a las necesidades de la persona y del lugar y que integra una formación espiritual, intelectual, física y psicológica que prepare a la persona en su totalidad.
Nadie pensaba en Roma que del grupo de las que permanecieron fieles pudiese surgir un Instituto con vida pujante hasta nuestros días.
Mary Ward fue la pionera de la acción apostólica y educadora.
Irene del Cármen Muñoz Morón Nº17, 5ºB
Francisco Javier Muñoz Pérez Nº18, 5ºB
VIDA DE MARY WARD
Erase una vez Mary Ward, nació en 1585 y murió en 1645 con 60 años . Fue una religiosa católica británica.
Mary Ward vivió en el periodo de conflicto entre la iglesia católica y la iglesia anglicana donde los católicos británicos eran perseguidos. Influenciada por los Jesuitas y con el objetivo de romper la clausura que hasta entonces mantenían las congregaciones religiosas católicas de mujeres, fundó el Instituto de la Bienaventurada Virgen María, conocido en España como Madres Irlandesas y en el Reino Unido como Loreto Sisters. Destacó por la visión del trabajo de la mujer en la iglesia en igualdad con los hombres, sus seguidoras lo expresan "trabajando por el Reino de Cristo con recursos que los hombres "sabios y prudentes" no podían llegar a tolerar en mujeres evangelizadoras".El 19 de diciembre de 2009 fue declarada
venerable por Benedicto XVI.
Mary Ward nació en Mulwith cerca de Ripon , (Inglaterra), el 23 de enero de 1585 bajo el reinado de IsabelI en el seno de una familia católica de la nobleza rural.
Fue la hija mayor del matrimonio formado por Marmaduke y Úrsula Ward. Los enfrentamientos entre la iglesia católica y la anglicana, que llevaron a la persecución de los católicos en el Reino Unido marcaron su juventud e influyeron en su carácter. En 1589 su padre logró salvar a la familia de un incendio que arraso la casa familiar. El cambio de domicilio para evitar la represión por se católicos marcó los años de infancia de Mary Ward. De los cinco a los diez años vivió con sus abuelos maternos en su hacienda de Ploughland Hall cerca de la localidad de welwick al este de Yorkshire.
En 1599, después de pasar un período con sus padres cuando volvió de Harewell donde había residido con una lejana pariente suya, Mary Ward se trasladó a Osgodby cerca de Selbi a casa de Sir Ralph Babthorpe donde vivió unos 6 años. Rechazó varias propuestas de matrimonio, lo cual preocupaba a sus padres, y determinó que tenía vocación religiosa tomando la decisión de ingresar en un convento para lo cual debía salir del país ya que en la anglicana Inglaterra no había conventos católicos.
Con 15 años de edad, ingreso en el convento de Clarisas en Saint-Omer (Francia) ciudad que habían escogido anteriormente los jesuitas ingleses para asentarse. Un año después fundaba cerca de Gravelinas una casa para los mujeres inglesas.
Con 15 años de edad decide abandonar su país y dirigirse a la ciudad de Saint-Omer cerca de Calais, perteneciente entonces a los países bajos bajo dominio de Español, hoy Francia. Allí se alojó en el Seminario de los Jesuitas ingleses, los cuales se habían establecido en esa ciudad después de su expulsión de Inglaterra.
Por consejo de un jesuita ingresa como novicia en la Orden de Santa Clara en un convento situado cerca de la la iglesia del Santo Sepulcro de Saint-Omer. Nueve meses después el Visitador General de los franciscanos le dice que no es idónea para la vida contemplativa que desarrollan los franciscanos. Mary Ward deja el convento con la convicción de fundar un convento de clarisas para inglesas (el cual subsiste en la actualidad en Darlington, Yorkshire, después del traslado a Inglaterra que realizaron durante la revolución Francesa).
El 2 de mayo de 1609 siente la convicción de realizar algo diferente a lo que había hasta entonces, cosa imposible de hacer dentro de las Clarisas. En septiembre, por consejo de su confesor, deja Francia para volver a Inglaterra para desarrollar trabajos de "ayudar a las almas" (cuidado de enfermos, asistencia a los sacerdotes, etc) con la intención, por la indicación de su confesor de ingresar en la Orden del Carmelo.
En noviembre de 1609 regresa a Saint-Omer junto a otras compañeras y compran una casa en el entonces Rue Grosse, actualmente Carnot, y comienzan a educar a niñas inglesas que les eran confiadas. En 1911 había 10 monjas en la casa.
Decide organizar su comunidad bajo los modos de vida de la Compañía de Jesús y rechazar la clausura. El plan de Mary Ward choca con los pareceres de los Jesuitas y de sus enemigos, incluso del gobierno ingles que solía espiar a los exiliados de ese país.
En 1609 funda en Saint-Omer la comunidad religiosa "Instituto de la Bienaventurada Virgen María" que se dedica a la enseñanza de niñas, tanto ricas como pobres, enfocado a apoyar la fe católica en su patria formando a niñas inglesas. Apoya el quehacer de la congregación en virtudes religiosas y lo inspiran en la consigna y organización ignaciana. Solicitó al Papa PauloV la comercialización de su sociedad, y el Paulo V aplaza la decisión remitiendo a la comunidad a que se adapten más exactamente al derecho de los religiosos.
La organización abre centros en Lieja, Colonia y Treveris y Mary Ward se dedica a la formación de los miembros de la organización. El abandono de la clausura era el tema que más controversia causaba con las instituciones eclesiásticas. En la casa de Lieja se produce un movimiento para adoptar la clausura, el cual es atajado por Mary Ward sin llegar al enfrentamiento. Mary Ward fundo muchas escuelas aunque luego no le salió muy bien por los papas etc. Colorín colorado este cuento se ha acabado.
Juan Emilio Ordóñez Márquez Nº19, 5ºB
MARY WARD Y SUS ESCUELAS EN ROMA
Las dificultades dificultaban a la joven comunidad por todos los lados(Grupo:Las Damas Inglesas). También se vio en serios problemas en lo que se refería a su situación de dinero. Sólo la afirmación del Papa podía ayudarles a superar estos problemas. Así , salió de Lieja el 21 de Octubre de 1621. Llegó a Roma el día de Nochebuena. Sin miedo y sin una estrategia anteriormente preparada presentó la creadora del programa del nuevo Instituto de mujeres al Papa Gregorio XV. La organización fundamental saltaba inmediatamente a la vista: Mujeres misioneras querían crear una obra sin clausura y para esto se necesitaba la aprobación del Papa. María apenas se hacía idea de la repercusión de la aventura en la que se había metido. No podía valorar las dificultades legales ante las que Se metía en los tribunales. Lo tenía todo muy difícil para cumplir sus planes. Ellas insistían se empeñaban y a María se les iban complicando mucho las cosas. En Roma intentó abrir sus primeras escuelas para niñas.
Durante las primeras semanas de su estancia en Roma pasó las negociaciones con Gregorio XV y los Cardenales con toda esperanza, iba al representante de Cristo desde Inglaterra, el país de la persecución. En Inglaterra sufrió bastante para conseguir lo que quería. El Papa y los Cardenales, y también el General de los jesuitas, acogieron a la aventurera mujer con educación y bondad; el ambiente, que le pareció bueno, la calmó. Para Mary Ward comenzó un tiempo de espera. Para aprovecharlo, creó, con la aprobación de la autoridad de la Iglesia, colegios en Roma (1622), Nápoles (1623) y Perugia (1624). Entre tanto había llegado un nuevo Papa, Urbano VIII. En 1624 tuvo la Creadora una primera audiencia de la que salió con malos presentimientos, " poco consoladora para quien no tuviera su esperanza fundada totalmente en Dios". Así escribía ella a su compañera. Mientras la escuela de Mary Ward en Roma se había desarrollado de modo satisfactorio. Probablemente fue la primera escuela elemental de este tipo para niñas. Ciento cincuenta alumnas solían ir a la casa. Estas fueron de las primeras niñas en Roma en poder estudiar muchas materias y no sólo aprender a cocinar y limpiar. Pero las preocupaciones no fueron más pequeñas. La vida en el extranjero, los gastos de las compañeras enfermas, el dinero que costaba la casa para vivienda y escuela sobresalían de las posibilidades suyas económicas de la pequeña comunidad. En un principio llegó ayuda de Isabel Clara Eugenia de Bruselas. Más adelante encontraron buenas personas en Nápoles. Una y otra vez las hermanas de Nápoles enviaron pequeñas cantidades de dinero a la comunidad de Roma. En el año 1625 se tomaron decisiones que provocaron antes de que se suprimiera el Instituto en los años 1630/1631. Mary Ward había pedido a Urbano VIII en una audiencia que, en lugar de los numerosos miembros de la Congregación de los Obispos y Regulares, tratara su petición un pequeño grupo de Cardenales. El Papa cedió a ello. Pero los cuatro Cardenales nombrados al efecto insistieron en su opinión sobre la necesidad de cerrarlo y además tener las cosas establecidas para la vida religiosa femenina. Los cardenales, no sé muy bien porque, querían cerrar sus escuelas a toda costa .El resultado de las negociaciones fue para la creadora una gran tristeza. Ya que el Instituto no aceptó cerrarla, en Abril de 1625 el Papa Urbano VI ordenó el cierre de las casas del Instituto en Italia. La escuela de Roma se cerró en el verano. El final definitivo para la casa de Roma llegó en Diciembre de 1625. Se retrasó el cierre, no precisamente por consideración hacia Mary Ward y sus compañeras, sino por el peligro de guerra que amenazaba a lo Estados Pontificios. Las madres de las alumnas querían manifestarse ante palacio del Cardenal Vicario y el de la cuñada del Papa para protestar contra estas medidas. Pero María hizo que las mujeres desistieran. María insistía pero no podía. María luchaba siempre por la educación para todos/as niños/as y que todo este mundo no haya desigualdad entre hombres y mujeres.
¿Cómo aguantó Mary Ward el singular año de 1625? Esta mujer humillada halló su fortaleza en la oración y, sobre todo, en la adoración del Santísimo en diversas iglesias de la ciudad, en las que se practicaba la emoción de las cuarenta horas. La primera biografía y los cuadros de la denominada "Vida en pinturas", que se conserva en Augsburgo, dan noticia al respecto. Los años transcurridos en la Roma, de 1622 a 1625/26, no fueron provechosos para el objetivo de Mary Ward en Roma. En efecto, percibió que eran círculos muy influyentes los que obstaculizaban su proyecto, aunque tampoco estaba del todo convencida de que bajo Urbano VIII no llegaría conseguir la aprobación. Ésta era la situación de Mary Ward. Estaba en una situación malilla en cuanto a dinero y sus escuelas. Todo no fue como ella previó, ella creía que todo iba a salir mucho mejor. Aquí Mary Ward demostró mucha valentía y fuerza que Dios le daba. Todo esto, en resumen; nuestra creadora del colegio es amor hacia nosotros.
Nuria Peinado Calero Nº20, 5ºB
LA HISTORIA DE MARY WARD
Erase una vez, una niña llamada Mary Ward que nació el 23 de Enero de 1585 en Yorkshire. Era la mayor de tres hermanos e hija de Marmaduke Ward y de su esposa Úrsula. Durante su infancia tuvo que cambiar de residencia continuamente y así fue como Mary, desde muy pequeña comenzó a peregrinar de un lugar a Otro, lo cual marco su vida de una manera muy especial. Durante su infancia y juventud, Mary presenció la persecución de los católicos de su patria por parte de la Iglesia anglicana y se dio cuenta de que por la fe ningún sacrificio era excesivo, ya se tratara de posesiones, de la propia libertad personal, o de la vida misma. Mary Ward también escuchaba relatos sobre los mártires que daban su vida mientras fue creciendo María. Ella no fue una niña mimada. De sus primeros veinte años, sólo alrededor de siete u ocho pudo vivirlos en su propia familia, ya que los padres cambiaron a menudo su residencia a fin de evitar las multas que de otro modo hubieran tenido que pagar. De los cinco a los diez años permaneció junto a los abuelos maternos al este del Yorkshire. La última etapa de su vida la paso junto a sus primos los Bathorpe. Allí pasó casi siete años y fue creciendo con la idea de una vocación religiosa.
Al principio su padre no estaba de acuerdo, pero una vez que ella recibió el permiso de su padre partió rumbo a lo desconocido. Con 15 años de edad, ingreso en el convento de Clarisas en Saint-Omer (Francia) ciudad que habían escogido anteriormente los jesuitas ingleses para asentarse. Un año después fundaba cerca de Gravelinas una casa para las mujeres inglesas. Aquella felicidad no le duro mucho tiempo, al cabo de cinco meses, Dios le dio a entender que quería servirse de ella para algo aun mayor. Se instaló en Londres y su actividad fue incansable, estaba en todas partes: con los pobres, con los ricos, con los enfermos, en definitiva, con todo aquel que lo necesitaba.
En este ambiente fue donde la vocación de Mary Ward llego a una madurez definitiva. Vio la urgencia de fundar una congregación femenina fijándose especialmente en la juventud. Un grupo de cinco chicas se puso en sus manos para seguirla a donde quiera que fuese y meses más tarde se agregaron su hermana Barbará Word y su prima.
Llevaron una vida comunitaria y se dedicaron a la educación de la juventud, fundando su primer colegio y fueron llamadas desde el principio “Las Damas Inglesas”
Es aquí donde recibe una luz especial que encauza definitivamente la labor apostólica del instituto. Mary Ward decide irse a Roma a gestionar ante la Santa Sede la aprobación de su instituto. Mary tenía 36 años, y el papa le permitió abrir el colegio en Roma y más tarde en Nápoles y Perugia. El papa mando a Mary por carta el 6 de abril de 1630 la aprobación a su petición. La carta fue intervenida y sirvió para mostrar a Mary Ward como sospechosa de rebelión, herejía y desobediencia. La acusación llega a la Congregación de Propaganda Fide y de allí a la Inquisición que dicta auto de prisión. El 7 de febrero de 1631 se encarcela a Mary Ward en Múnich acusada de herejía, de cisma y de rebelión.
Tras este encarcelamiento, once casas se cerraron y trescientas religiosas quedaron dispensadas de sus votos. El Paradiser Haus fue la única tabla de salvación para aquellas que quisieron seguir fieles a Mary Ward.
En Abril sale de la cárcel y va a Roma. El papa de nuevo le permitió abrir una pequeña casa situada allí y de este modo comenzó su segundo instituto. En 1939 vuelve a Inglaterra y posteriormente se traslada a Londres donde fundaron una casita para la educación de las jóvenes y otras de apostolado.
El 30 de enero de 1645 murió Mary Ward habiendo vivido sesenta años y ocho días. Fue enterrada en el cementerio que rodea la iglesia anglicana de Osbadwick y en la lápida quedo grabado: “amar a los pobres, perseverar en el amor, vivir, morir, y resucitar con ellos”. Esta fue toda la meta y aspiración e Mary Ward. Mary Ward fue una adelantada a su tiempo. Su actitud para el trabajo de la mujer dentro de la iglesia católica fue relevante y su obra, con la fundación de la congregación del Instituto de la Bienaventurada Virgen María y el desarrollo que esta tuvo en la educación de las niñas fue un avance para la mujer en aquel tiempo.
Tras la muerte de Mary Ward su obra quedó muy dañada, ella estaba convencida que había sido víctima de un engaño y nunca abandonó su Obra que se quedó latente tras su fallecimiento. En 1650 un grupo de monjas inglesas fieles a Mary Ward se establece en París, también sobrevivieron los grupos de Roma y, especialmente, el de Paradiserhaus de Múnich en donde se mantenía la actividad docente y religiosa.
Jesús Pérez León Nº21, 5ºB
LA VIDA DE MARY WARD
Os voy a contar un poco la vida de una persona muy especial que se adelanta a su tiempo.
Mary Ward nace en York,un pueblo de Inglaterra con mucha tradici? catolIca En 1585,su familia tenia buena relaci??? con otras familias cat?icas, en esos a?s reinaba Isabel II, pero los nuevos poderes fueron apretando cada vez m?, intentando echar a los cat?icos.
Mary Ward desde su infancia se separaba de sus hermanas por seguridad ,porque estaban perseguidos .Por eso siempre estaba viajando . Cuando Mary Ward fue un poco mayor se dio cuenta de su vocaci? religiosa, pero para ello tuvo que dejar Inglaterra .Su padre quer? que se casara con un heredero de una ciudad ,pero ella supo decir que no y se marchlos Paises Bajos.Cuando llevaba dos a?s decidifundar el Convento de las Clarisas,pero a Mary no le gustaba estar encerrada y volvia Londres para ayudar a todo el que lo necesitaba.Cuando ya fue mayor funduna congregaci? femenina,sobre todo para la juventud.Con la ayuda de cinco compa?ras se dedicaron a la educaci? de los jovenes.Mary avis
organizar su comunidad seg? las reglas de la Compa?a de Jes?,pero al principio tuvo rechazo de los Padres Jesu?as,sospechaban que fueran en contra de ellos por las persecuciones que recib? los cat?icos,de esta forma se encotraba entre dos fuegos cruzados.
Se puede decir que todo lo que pretend? hacer Mary les parec? una novedad excesiva,sobre todo no quer?n ser monjas de clausura.
Pocas personas saben que Teresa de Calcuta era una de las hijas m? fieles de Mary Ward.Teresa ,desde muy joven quiso ser misionera en la India y aconsejada por un jesu?a entra en el noviciado del Instituto Loreto Abbey en Dubl?,y al terminar el noviciado fue enviada a Calcuta a trabajar en el colegio Vt Mary?s School,estuvo diecisiete a?s trabajando en diversos colegios que las Loreto Sister ten?n en Calcuta,que luego siempre tuvieron un estrecho contacto con ella.
La suspensi? de su obra fue en 1628 con la presencia del Papa Urbano Vlll decreta la suspension de todas las casas por no aceptar la clausula en 1629.Sale hacia Roma para intentar ante el Papa mantener su obra,asl lo hace saber a sus compa?ras en Alemania,pero la carta es intervenida y la acusan de rebeli? y herege,fue encarcelada en el Convento de las Clarisas.
En 1631 parte de nuevo hacia Roma con muchas dificultades por una epidemia de peste y dialoga con el Papa dici?dole ?anto Padre,ni soy ni he sido nunca hereje.Con las clarisas,con 15 años decidió dejar su país y tomar rumbo a Saint Omer,Francia.Allíse alojó en el Seminario de los jesuitas ingleses,los cuales se habían establecido en esa ciudad después de la expulsión de Inglaterra.
Por consejo de un jesuita ingresa como novicia en la orden de Santa Clara en una parroquia situada cerca de la iglesia del Santo Sepulcro.
Nueve meses después el Visitador General de los franciscanos comunica que no es idónea para la vida real que desarrollan los franciscanos,Mary Ward dejó el convento con la intención de fundar un convento de clarisas para inglesas .
El 2 de mayo de 1609 siente la necesidad de realizar algo diferente a lo que había hasta entonces,algo que era imposible realizar dentro de las Clarisas.
En noviembre de 1609 regresó a Saint-Omer junto a otras compañeras y compranuna casa,allí comienzan a educar a niñas inglesas que les confiaban.En 1911 había 10 monjas en la casa.Decide organizar su comunidad bajo los modos de vida de la Compañía de Jesús.
El plan de Mary Ward chocan con los Jesuítas y sus enemigos ,incluido el gobierno inglés,que expiaban a los exiliados del pais.
Total,esto ha sido el fín de una larga y bonita historia en lo que cuenta es que esta mujer ha hecho obras muy buenas que han terminado en exito absoluto,como siempre acaban las buenas historias.p
Puede deirse que estuvo a la altura de las difìciles exigencias de su vida,todo por una razón profunda,y es que la familiaridad con Dios le dio fuerza para superar cada situación,cumplir con las exigencias del momento y sobrellevar el sufrimiento.En Diciembre de 1636 empeoró su salud,el 30 de Julio de 1637 se le administraron los Ultimos Sacramentos.
Ayudar a las personas fue propio de toda vida,se ganaba los corazones gracias a su amabilidad,Mary murió el 30 de enero de 1645 Resumidamente Mary Ward es la fundadora de nuestro colegio,I.B.V.M Irlandesas.Tambien ha hecho otras grandes cosas.
Clara Piñero Loza Nº 22, 5ºB
El viaje de Mary Ward a Roma
Esta estupenda historia trata sobre el viaje de una mujer que dió su vida por seguir a Jesús: Mary Ward. Es una monja que nació en el de . Tuvo una mala infancia pero Dios le ayudó a ser fuerte. Ayudó a los pobres, ect. Ara una persona de alma pura, siempre haciendo el bien y ayudando al que lo necesita. Era muy misesericordiosa, dando amor y paz a los demás. Ella fundó muchos colegios, entre ellos el mio, Nuestra Señora de Loreto. Los fundó para enseñar a los niños el camino de Jesús de amor y paz. Su primer colegio fundado fue cerrado. Con la ayuda de Dios consiguió tener la suficiente valentía como para seguir adelante y cumplir su propósito de seguir a Jesús. Algo que hizo fue ir a Roma a ver al Papa de entonces, para que le diera permiso para formar colegios y seguir la labor de Dios enseñando a los niños cosas sobre Jesús y el camino de el amor y la paz. Sobre esto mismo trata esta historia, el viaje de Mary Ward a Roma a visitar al Papa.
Las dificultades acosaban a la joven comunidad por todos los lados. También se vio en serios apuros en lo referente a su situación económica. Sólo la aprobación del Papa podía ayudarles a superar esta crisis. Así pues, salió de Lieja el 21 de Octubre de 1621. Llegó a Roma el día de Nochebuena. Sin temor y sin una estrategia previamente preparada presentó la fundadora el programa del nuevo Instituto femenino al Papa Gregorio XV. La organización fundamental saltaba inmediatamente a la vista: Mujeres misioneras querían fundar una obra sin clausura y para esto se requería la aprobación del Papa. María misma apenas se hacía idea de la magnitud de la aventura en la que se había embarcado. No podía valorar las dificultades legales ante las que le situaba la Curia. Tampoco era una persona que sabía ser diplomática, si llegaba el caso, para cumplir su cometido. Se sentía obligada a una apertura total frente al Papa. Durante las primeras semanas de su estancia en Roma tramitó las negociaciones con Gregorio XV y los Cardenales con toda esperanza, pues acudía al representante de Cristo desde Inglaterra, el país de la persecución. El Papa y los Cardenales, y también el General de los jesuitas, acogieron a la intrépida mujer con reconocimiento y bondad; la atmósfera, que le pareció cordial, la alentó. Pero entonces llegaron las acusaciones del clero secular inglés, molesto por la fundación femenina de carácter marcadamente jesuita; deliberadamente se denunció precisamente la ausencia de la clausura, ya que estos sacerdotes podían estar seguros de que así serían escuchados en Roma. Para María comenzó un tiempo de espera. Para aprovecharlo, y a fin de granjearse valedores para su petición en Roma, fundó, con la aprobación de la autoridad eclesiástica, colegios en Roma (1622), Nápoles (1623) y Perugia (1624). Entre tanto había llegado un nuevo Papa, Urbano VIII. En 1624 obtuvo la Fundadora una primera audiencia de la que salió con sombríos presentimientos, " poco consoladora para quien no tuviera su esperanza fundada totalmente en Dios". Así escribía ella a su compañera.
Ya que un nuevo Papa tomaba posesión de su cargo, el agente del clero secular inglés presentó nuevamente un memorándum contra la sociedad, a cuyas seguidoras desde ahora llamarían "Jesuitesas" en Roma, aunque ellas mismas nunca se atribuyeron este nombre.
Entretanto la escuela de María Ward en Roma se había desarrollado de modo satisfactorio. Probablemente fue la primera escuela elemental de este tipo para niñas. Ciento cincuenta alumnas frecuentaban la casa. Pero las preocupaciones no fueron menores. La vida en el extranjero, los gastos de las compañeras enfermas, el alquiler de la casa para vivienda y escuela excedían las posibilidades económicas de la pequeña comunidad. En un principio llegó ayuda de la Archiduquesa Isabel Clara Eugenia de Bruselas. Más adelante encontraron bienhechores en Nápoles; una y otra vez las hermanas de Nápoles enviaron modestas cantidades de dinero a la comunidad de Roma.
En el año 1625 se adoptaron decisiones que constituyeron un preludio de la supresión del Instituto en los años 1630/1631. María había pedido a Urbano VIII en una audiencia que, en lugar de los numerosos miembros de la Congregación de los Obispos y Regulares, tratara su petición un reducido grupo de Cardenales. El Papa accedió a ello. Pero los cuatro Cardenales nombrados al efecto insistieron en su opinión sobre la necesidad de la clausura y de mal tener las prescripciones establecidas para la vida religiosa femenina. El resultado de las negociaciones fue para la fundadora una gran decepción. Puesto que el Instituto no aceptó la clausura, en Abril de 1625 el Papa Urbano VI ordenó el cierre de las casas del Instituto en Italia. La escuela de Roma se cerró en el verano. El final definitivo para la casa de Roma llegó en Diciembre de 1625. Se retrasó el cierre, no precisamente por consideración hacia Mary Ward y sus compañeras, sino por el peligro de guerra que amenazaba a lo Estados Pontificios. Las madres de las alumnas querían manifestarse ante palacio del Cardenal Vicario y el de la cuñada del Papa para protestar contra estas medidas. Pero María hizo que las mujeres desistieran de esta manifestación, que, de todos modos, no hubiera podido conseguir nada.
¿Cómo soportó María el singular año jubilar 1625? Esta mujer humillada halló su fortaleza en la oración y, sobre todo, en la adoración del Santísimo en diversas iglesias de la ciudad, en las que se practicaba la devoción de las cuarenta horas. La primera biografía y los cuadros de la denominada "Vida en pinturas", que se conserva en Augsburgo, nos dan noticia al respecto. Los años transcurridos en la Ciudad Eterna, de 1622 a 1625/26, no fueron provechosos para el objetivo de María Ward en Roma. En efecto, percibió que eran círculos muy influyentes los que obstaculizaban su proyecto, aunque tampoco estaba del todo convencida de que bajo Urbano VIII no llegaría conseguir la aprobación. Los esfuerzos de esta solitaria mujer son conmovedores. Perseveraba porque estaba convencida de su vocación. Le acontecía lo que sucede a personas situadas ante grandes riesgos, ante una decisión graves consecuencias: raramente ve la interesada la dimensión exacta de funesta concatenación de los hechos, y sigue esperando una solución favorable. Ésta era la situación de Mary.
Carlos Prieto Sevillano Nº23, 5ºB
Ismael Ramos Torres Nº24, 5ºB
Camila Retamino Baena Nº25, 5ºB
LAS OBRAS BENEFICAS DE
MARY WARD
ESTA MARAVILLOSA HISTORIA TRATA DE UNA MUJER INCREIBLEMENTE MARAVILLOSA : MARY WARD.........
TRAS UN LARGO VIAJE EN BARCO MARY WARD , LLEGÓ A LA INDIA,PARA AYUDAR A UNA POBLACIÒN MUY POBRE : LOS PARIAS.
MARY WARD VIAJÒ A LA NDIA PARA ACABAR CON LA POBREZA DE ESE PAÌS,
PORQUELOS HABITANTES DE LA INDIA SUFREN MUCHÌSIMO A CAUSA DE LA POBREZA QUE HAY EN ESTE PAÌS.
LOS PARIAS SON POBRES PORQUE NO TIENEN COMIDA, NI CASA, NI DINERO, ETC..............
MARY WARD LLEGÒ A LA INDIA EL 14 DE AGOSTO, EN LA ÈPOCA EN LA QUE HABÌA MÀS POBREZA QUE NUNCA, LOS NIÑOS DE LA INDIA NO PUEDEN IR ALCOLEGIO PORQUE O SON HUERFANOS O SUS PADRES NO TIENEN DINERO PARA PODER PAGARLE ESA GRAN CANTIDAD DE DINERO.
TAMBIÈN EN LA INDIA SIEMPRE HABÌA UNA PANDILLA DE RUMANOS QUE ROBABAN A LOS NIÑOS ENGAÑANDO A LOS PADRES DICIÈNDOSLE QUE ELLOS LOS IBAN A CUIDAR, Y LO QUE HACÌAN ERAN VENDERLOS.
MARY WARD SE PASÒ EN LA INDIA UNOS 20 AÑOS PARA PODER AYUDAR A ESAS FAMILIAS QUE ERAN TANTAN POBRES Y QUE HABÌAN SIDO ENGAÑADAS.
MARY WARD DEDICÒ SU VIDA A ESTAS FAMILIAS TAN POBRES Y CON TANTA NECESIDAD DE QUE LAS AYUDARÀN A SOBREVIVIR EN ESE ESTADO CRÌTICO.
MARY WARD OFRECIÓ MUCHAS DONACIONES A ESAS PERSONAS PARA QUE PUDIERAN MANTENERSE MEJOR.
TAMBIÈN MARY WARD DONÒ MUCHÌSIMO DINERO QUE AHORRÒ TRABAJANDO
MUY DURO DURANTE MUCHOS AÑOS .
MARY WARD TAMBIÈN AYUDÒ A MUCHAS MÀS PERSONAS DE OTROS PAÌSES COMO: ÀFRICA , SUDAMERICA , ETC...................
MARY WARD ERA UNA DE LAS MUJERES MÀS BUENAS DEL MUNDO ENTERO.
MARY WARD SE PASABA TODO EL TIEMPO EN HOSPITALES CURANDO ENFERMOS QUE VENÌAN DE LUCHAR EN LAS GUERRAS DE SU PAÌS Y OTROS...............................
EN LA INDIA HABÌA MUCHA POBREZA NO SOLO POR EL HAMBRE Y LAS GUERRAS , SI NO TAMBIÈN PORQUE LES ROBABAN DIARIAMENTE LOS RUMANOS Y OTRAS PERSONAS , ETC...........................
TODOS SABEMOS QUE MARY WARD ES UNA PERSONA ESTUPENDA POR TODAS SUS AYUDAS Y OBRAS BENEFICAS PARA PAÌSES POBRES.
HOY EN DÌA MARY WARD YA A FUNDADO VARIOS COLEGIOS , COMO: EL DE , BIENAVENTURADA VIRGEN MARÌA IRLANDESAS LORETO Y OTROS MÀS..........
MARY WARD ES UNA PERSONA MUY HUMILDE Y SINCERA PORQUE GRACIAS A ella LA POBREZA EN MUCHOS PAÌSES FUE DISMINUYENDO Y MARY AHORA LA RECORDAMOS COMO LA SALVADORA DE LA PAZ MUNDIAL, EN MUCHOS PAÌSES POBRES Y POCO ILUMINADOS .
MARY WARD CUANDO ERA UNA NIÑA , SOÑABA QUE ELLA ACABABA CON LA POBREZA DEL MUNDO ENTERO.
Y GRACIAS A SU ESPERANZA Y BUENA FE , CONSIGUIÒ DISMINUIR CON LA POBREZA MUCHÌSIMOS PAÌSES.
COMO TODOS SABEMOS MARY WARD ES UNA PERSONA MUY SINCERA Y BUENA , RESPECTO A TODO TAMBIÈN , PORQUE GRACIAS A ELLA A DIMINUIDO LA POBREZA DE MUCHOS PAÌSES, EN EL MUNDO ENTERO.
COMO TODOS SABEMOS , MARY WARD DEDICÒ SU VILas obras beneficas de Mary WardDA ENTERA A CUIDAR A MUCHAS FAMILIAS POBRES Y POCO ILUMINADAS.
Laura Rodríguez Sales Nº26, 5ºB
Virginia Ruiz Muñoz Nº27, 5ºB
Juan Manuel Sánchez-Cid Benjumeda Nº28, 5ºB
MARY WARD
Mary Ward fue una mujer muy luchadora, por lo que quería lograr a conseguir
en sus tiempos de monja y seguidora de Dios . Ella nació en el 23 de Enero
de 1585 en Mulwith . Su padre se llamaba Marmaduke Ward y su
madre Ursula . En 1587 Mary tenía dos años , fue ajusticiada María
Estuardo , y cuatro años después de la muerte de María ,en 1649,
fue decapitado el rey Carlos 1 . A pesar del cruel destino que tubo
que soportar , la disposición interior de María casi nunca llegó a
alcanzar una nota trá?ica . Mary Ward en algunos momentos de
su larga infancia puede que tuviera algunos problemas pero co-
mo en el principio hemos dicho Mary era muy luchadora por la paz. I
Mary Ward quiso construir un colegio para las niñas que no tenían
oportunidad de aprender .Pero para ello teníá que hacer un largo re-
corrido y afrontar distintos retos .
Durante su juventud con su padre , ardió su casa de forma muy vio-
lenta . Mas tarde se metió como católica en las clarisas . Donde cono-
ció a bastantes amigas que le ayudaban. Allí se fijó de su amigo Ignacio
de Loyola y su compañía de Jesus . Mary Ward negoció con prícipes de
Bruselas , con obispos y magistrados para poder fundar conventos de
clarisas para inglesas. En el 2 de mayo de 1609 se sintió llamada por
una voz interior a hacer algo distinto , a no permanecer en la Orden de
Santa Clara.
Así se vio lanzada hacia la oscuridad , sobre todo al faltarle toda compren-
sión de , la abadesa y del confesor, y obligarsele a rigurosas penitencias.
En Septiembre de 1609 abandonó su fundación y , de acuerdo con su
confesor , fue unos meses a Inglaterra.
Algunas compañeras se unieron en Londres a la intrépida joven . En
1609/10 regresó con ellas a San Omer. La casa que compraron allá esta-
ba en la Rue Grose , hoy carnot , en la esquina de la Rue des Bicuets .
Por lo que se ve Mary estuvo en bastantes escuelas , universidades e igle-
sias . A finales de este año percibió , Mary , de nuevo mediante una voz inte-
rior , que debía organizar su comunida según el modo de vida de los jesuitas:
“Toma lo mismo de la compañía de Jesús “ , así entendió ella la orden de la que
no dudó , ni siquiera en las mayores dificultades de su vida .Mary ward para
poder su objetivo recorrió varios sitios del mundo , y a partir de eso también
hubo muchas personas que le ayudaron y la apoyaron a conseguirlo como su
familia , sus amigos y amigas , Ignacio de Loyola …
Mary ward pidi´o permiso al papa pío x para poder fundar el instituto y lo pu-
do convencerlo para poderlo hacer . Pero al poco tiempo no estaba convencido
de que lo construyera , pero ya era tarde porque lo pudo lograr .Y el papa estu-
bo arrepintiéndose toda su vida .
Finalmente Mary Ward murió en el año de 1645 en el condado de York y se
entregó a los brazos de Dios y los ángeles . Por lo menos su objetivo lo consi-
guió antes de ir al reino de los cielos .
Está claro que toda la familia y amigos que le quedaba estaban apenados de la
trágica muerte de la gran mujer que superó los retos y órdenesde Dios : Ma-
ry Ward .
Hubo algunas personas que no aceptaron la idea de fundar el instituto para
las adolescentes que no tenían la oportunidad de poder estudiar en una escue-
la . Pero al final lo consiguió teniendo un valor incomparable con el de una perso-
na normal . Por eso se dice que fue una mujer luchadora .
FIN
Os presento un enlace interesante para aclarar cualquier duda sobre las diferencias entre frases y oraciones. También podéis jugar una partida en este juego sobre las frases y las oraciones. Espero que os divirtáis aprendiendo con este divertido juego con el que podéis comprobar lo que sabéis.
¡¡Hasta pronto!!


